Un déficit mensual superior a G. 238 mil millones obliga al Instituto de Previsión Social (IPS) a utilizar las rentas de sus inversiones acumuladas hasta mayo de 2025. La medida fue aprobada por el Consejo de Administración ante la imposibilidad de cubrir los pagos a jubilados y pensionados del sector público y privado. Autoridades admiten que el fondo de jubilaciones ya no da abasto, mientras los jubilados temen un colapso inminente.
El colapso previsional, a la vuelta de la esquina
El Instituto de Previsión Social (IPS) enfrenta una de sus peores crisis financieras en lo que va del siglo. El Consejo de Administración aprobó la Resolución C.A. N.º 041-023/2025, que autoriza el uso del Rubro 160 —correspondiente a "Rentas de la Propiedad"— para financiar los pagos del rubro 821 (jubilaciones y pensiones del sector público y privado) y del rubro 829 (otras transferencias a jubilados y pensionados).
La medida surge tras constatar que los ingresos regulares del fondo previsional no alcanzan para cubrir las obligaciones mensuales, lo que implica un reconocimiento formal del agotamiento financiero del sistema de reparto.
Una brecha mensual insostenible
Según datos presentados en la resolución, al 15 de cada mes el fondo registra ingresos promedios de G. 183.583 millones, mientras que necesita G. 421.899 millones para cumplir con sus pagos previsionales. Esto genera un déficit operativo mensual superior a los G. 238.000 millones, lo que ha obligado a utilizar incluso el saldo disponible en cuentas operativas para hacer frente a los compromisos.
La situación llevó al Consejo a recurrir a las rentas generadas por inversiones institucionales, acumuladas hasta el 29 de mayo, cuyo total asciende a G. 528.315 millones. Pero esa suma, aunque significativa, no alcanza para más de dos meses de cobertura al ritmo actual de déficit.
Funcionaria del IPS admite que el fondo no da abasto
Durante la sesión del Consejo, la secretaria interina Graciela Núñez reconoció la gravedad del panorama: "El ingreso promedio mensual ya no permite afrontar adecuadamente los pagos. La única alternativa viable en este momento es la utilización de las rentas acumuladas que, según nuestros técnicos, están debidamente registradas como ingresos institucionales del Rubro 160", afirmó.
Asimismo, detalló que las rentas incluyen ingresos por certificados de ahorro, bonos, préstamos internos, títulos de crédito, arrendamientos y depósitos a la vista. "Esta decisión no compromete el capital del IPS, pero es una señal clara de que el modelo actual no es sostenible", advirtió.
Pedro Halley, voz de los jubilados: "Nos usan como fusibles del colapso"
Desde el sector de jubilados, Pedro Halley, uno de los representantes más activos en la defensa de los derechos previsionales, calificó la resolución como una medida desesperada que solo pospone lo inevitable.
"Ya lo veníamos diciendo desde hace tiempo: el fondo está en crisis y no hay voluntad política para cambiar el modelo. Ahora están usando los recursos extraordinarios que deberían estar blindados. Hoy usan las rentas acumuladas, mañana será el capital. Nos están usando como fusibles del colapso", manifestó Halley, visiblemente molesto.
También denunció que los jubilados fueron excluidos de los debates sobre la sostenibilidad del fondo. "Nunca se nos consultó. No se puede tomar decisiones sobre nuestras pensiones sin incluirnos en el análisis. Estamos frente a una bomba de tiempo".
Advertencias previas que no fueron escuchadas
La resolución también menciona que ya en abril de 2025 se había alertado sobre esta situación, mediante la Resolución C.A. N.º 020-002/2025. Sin embargo, no se tomaron medidas correctivas de fondo. Las autoridades admiten que los recursos ordinarios "resultan insuficientes para cubrir en su totalidad las obligaciones del Fondo Común de Jubilaciones y Pensiones del IPS".
Además, se había solicitado a la Dirección de Inversiones que remita el detalle de las rentas generadas. Mediante el memorándum DIV/DIF N.º 062/2025, se certificó que al 29 de mayo existía un total de G. 528.315 millones disponibles como rentas acumuladas. Con ese monto se autorizó, por medio de esta nueva resolución, el pago inmediato de las jubilaciones correspondientes al ejercicio fiscal 2025.
El Consejo aprueba por unanimidad, pero sin alternativa de fondo
Los firmantes de la resolución fueron los miembros del Consejo de Administración:
Dr. Jorge Magno Brítez Acosta (presidente)
Dr. Gustavo González Maffiodo
Econ. José Emilio Argaña Contreras
Lic. Víctor Eduardo Insfrán Dietrich
Sr. José Jara Rojas
Mg. C.P. Graciela Núñez (secretaria interina)
Todos coincidieron en que, sin esta medida extraordinaria, el sistema entraría en mora con miles de jubilados. Sin embargo, no se anunció ninguna solución estructural ni proyecto de reforma de fondo, lo que deja abierta la incertidumbre sobre lo que ocurrirá cuando se agoten estos fondos de emergencia.
¿Y después de las rentas, qué?
El uso de las rentas acumuladas permite ganar tiempo, pero no resuelve el problema. Si el déficit no es corregido mediante una profunda reforma del sistema previsional, el IPS llegará a un punto de quiebre irreversible. La transparencia de esta resolución es bienvenida, pero también expone la fragilidad institucional y el abandono político al que ha sido sometido el sistema de protección social en Paraguay.
El reloj sigue corriendo, los fondos se agotan, y los jubilados —como lo advirtió Pedro Halley— siguen siendo los más expuestos a las consecuencias de un modelo que hace agua por todos lados.


