A criterio del senador Eduardo Nakayama el proceso ya llega con retrasos y no debería extenderse más allá de febrero, un plazo que considera razonable para encarar la campaña con organización y previsibilidad. Reconoció que lo ideal habría sido sellar el entendimiento antes de fin de año, pero sostuvo que las diferencias internas y algunas descoordinaciones demoraron la decisión.
El legislador sostuvo que la alternativa más factible para destrabar la definición será recurrir a encuestas, aunque remarcó que ese mecanismo solo funcionará si todos los sectores se comprometen a respaldar a quien resulte mejor posicionada. Subrayó que la prioridad debe ser sostener un acuerdo amplio y evitar que las tensiones internas vuelvan a retrasar el calendario opositor.
El legislador también analizó el impacto político de las recientes elecciones en Ciudad del Este, donde la oposición logró imponerse de manera contundente. Dijo que ese resultado representa una lectura clara: la unidad da resultados y la derrota debe asumirse con madurez. Señaló que cada contienda electoral tiene su dinámica propia y que no se deben extrapolar triunfos o fracasos sin considerar el contexto particular de cada ciudad.
El legislador reafirmó que la oposición en Asunción tiene la obligación de actuar con responsabilidad, evitar divisiones innecesarias y consolidar una candidatura única en el primer trimestre del próximo año. Aseguró que el tiempo es un factor clave y que estirar la definición hasta abril sería un error que podría afectar la competitividad del bloque en un escenario donde el Partido Colorado buscará recuperar terreno.
Con este llamado de atención, Nakayama intenta acelerar las conversaciones internas y dejar instalado que la ventana para la unidad se está cerrando. Para él, la oposición tiene la oportunidad de enfrentar al oficialismo con fuerza, pero solo si resuelve sus diferencias a tiempo y evita que la indefinición erosione el impulso político ganado en el Este del país.