Desde el 7 de octubre de 2024, Igor Garafulic asumió la conducción de la prestigiosa organización en nuestro país. Con su carisma y capacidad de gestión conquistó no solo al cuerpo diplomático, sino también a los paraguayos, gracias a su visión desarrollista.
Por esta y otras razones, fue nombrado por El Nacional como una de las figuras más trascendentes en el marco del quinto aniversario del medio. En esta entrevista hablamos de políticas públicas, clima de negocios y el rol de la prensa.
Antes de llegar a Paraguay, fue Coordinador Residente en Perú y en Honduras. Entre 2014 y 2018 se desempeñó como Director de País del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Guatemala. En 2010 ejerció como Asesor Principal de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del PNUD.
Chileno de nacimiento, Garafulic es Ingeniero Comercial (Economista) por la Universidad de Chile y cuenta con un máster en Políticas Públicas de la Universidad de Oxford (Gran Bretaña). Integró los equipos de negociación de tratados de libre comercio suscritos por su país, y fue jefe de negociación agrícola con Japón, Corea y China, además de Director de Asuntos Económicos Multilaterales en la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon) del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile (2006-2008).
Entre 2008 y 2010 fue intendente de la capital chilena, Santiago (gobernador de la Región Metropolitana). Además del español, habla inglés, sueco y portugués.
¿Qué más le impactó de Paraguay?
—Lo que más me ha impactado es la calidez de su gente, su hospitalidad y su capacidad para generar vínculos de confianza. Paraguay tiene un profundo sentido de comunidad, un rasgo que lo distingue y que fortalece su cohesión social.
También me ha cautivado su rico patrimonio cultural y natural, que es motivo de orgullo para sus habitantes. Me impresiona, además, la resiliencia de su población frente a desafíos complejos. Esa fortaleza se apoya en un sólido capital social y en una notable creatividad e ingenio para encontrar soluciones y superar dificultades.
Y, por supuesto, no puedo dejar de mencionar que me he enamorado del mbejú".
A lo largo de mi carrera he tenido la oportunidad de trabajar en países con realidades muy diversas, pero Paraguay me ha parecido un lugar especialmente grato para vivir, por su ambiente acogedor, la calidez de su gente y el sentido de pertenencia que aquí se respira.
¿Qué oportunidades vislumbra para el país?
—Paraguay posee un enorme potencial: recursos naturales abundantes, energía limpia y renovable, una ubicación estratégica en el corazón de Sudamérica y una población mayoritariamente joven, saludable y entusiasta.
Estos elementos, combinados con políticas públicas inclusivas y sostenibles, pueden potenciar su desarrollo y fortalecer su integración regional e internacional.
El país está bien posicionado para liderar la transición hacia una economía verde y baja en carbono, gracias a su capacidad hidroeléctrica y a la creciente demanda mundial de productos sostenibles.
Existe espacio para diversificar la producción, aumentar el valor agregado y modernizar el sector agroindustrial, al tiempo que se impulsa la economía del conocimiento y se fortalecen cadenas de valor que generen empleo decente.
En el plano internacional, Paraguay puede consolidar su rol en el Mercosur y en otros mecanismos de cooperación, aprovechando su ubicación estratégica para atraer inversiones, ampliar mercados y fomentar el comercio sostenible.
También es una oportunidad invertir en capital humano, priorizando la educación, la innovación y la digitalización, para preparar especialmente a la juventud para los empleos del futuro.
Finalmente, fortalecer la protección social y la resiliencia permitirá que el crecimiento económico se traduzca en mejoras tangibles para toda la población, con especial atención a mujeres, comunidades indígenas y sectores vulnerables.
¿Cuáles son los mayores desafíos?
—Reducir la pobreza y la desigualdad sigue siendo prioritario para garantizar que el crecimiento económico beneficie a toda la población, en particular a quienes se encuentran en mayor desventaja, como adultos mayores, pueblos indígenas y comunidades aisladas, especialmente en el Chaco.
Paraguay enfrenta retos estructurales que requieren respuestas integrales y sostenidas".
También es clave diversificar la economía para reducir la dependencia de unos pocos sectores y productos de exportación, fortaleciendo la resiliencia ante choques externos.
En lo institucional, avanzar en transparencia, eficiencia administrativa y confianza ciudadana es esencial para consolidar el Estado de derecho.
En el ámbito ambiental, el país debe reforzar la protección de sus ecosistemas y adaptarse a los impactos del cambio climático, como sequías, inundaciones y pérdida de biodiversidad. Además, mejorar la calidad de la educación y la capacitación laboral es vital para responder a las demandas de una economía cada vez más digitalizada.
¿Cómo ve el clima para hacer negocios?
—Paraguay ofrece estabilidad macroeconómica y ventajas competitivas en sectores como la agroindustria, la energía y la logística. Cuenta con uno de los regímenes tributarios más bajos de la región y acceso a energía renovable a bajo costo, factores que lo hacen atractivo para el capital nacional y extranjero.
Su ubicación estratégica en el corazón de Sudamérica facilita la conexión con mercados regionales e internacionales a través del Mercosur. Sin embargo, persisten desafíos en infraestructura, diversificación productiva y fortalecimiento institucional.
Con una agenda que combine competitividad, sostenibilidad y transparencia, el país puede consolidarse como un destino atractivo para inversiones que impulsen el empleo decente, la innovación y el desarrollo sostenible.
¿Cómo evalúa estos primeros años de gobierno?
—Es una etapa decisiva para definir prioridades y sentar bases sólidas para el futuro. Desde Naciones Unidas valoramos la apertura al diálogo y el compromiso expresado en áreas como desarrollo social, sostenibilidad y digitalización.
Recientemente firmamos el Marco de Cooperación para el Desarrollo 2025-2029, centrado en cuatro prioridades estratégicas: desarrollo social, desarrollo económico inclusivo, sostenibilidad ambiental y fortalecimiento institucional.
Mantener el impulso en programas con alto impacto social —como Hambre Cero, la ampliación de los servicios de salud y la llegada de políticas públicas a quienes más las necesitan— será clave para avanzar hacia un Paraguay más inclusivo.
¿Cómo ve a la prensa escrita paraguaya y su importancia para la democracia?
—La prensa escrita sigue siendo un pilar fundamental de la democracia, porque ofrece análisis profundo y contexto, complementando la inmediatez de la información digital. En Paraguay, su papel es esencial para garantizar el derecho a la información y fortalecer la rendición de cuentas.
Quiero aprovechar para felicitar a El Nacional por su quinto aniversario. En estos años se ha consolidado como un medio que contribuye al debate público, promueve la diversidad de opiniones y mantiene un compromiso con la veracidad y el rigor periodístico".
En un país con una identidad multicultural tan rica —19 pueblos indígenas y cinco familias lingüísticas, entre ellas el guaraní, hablado por la gran mayoría—, el papel de la prensa escrita es clave para reflejar y preservar esta diversidad, al tiempo que se adapta a los desafíos y oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías.

Sobre El Nacional
¿Lee El Nacional? ¿Qué le parece su línea editorial?
—Sí, lo leo. Valoro su aporte al debate público y a la diversidad de voces. Los medios que mantienen una línea editorial clara, comprometida con la veracidad y el rigor, fortalecen la democracia, especialmente en una época en la que la desinformación es un riesgo real.
Mantener la independencia editorial puede ser un reto, pero a largo plazo es una inversión en credibilidad, el capital más valioso de un medio.
¿Qué podemos hacer para mejorar los indicadores sociales?
—Para construir un futuro más próspero e inclusivo, la clave está en invertir de manera sostenida en educación de calidad, salud universal y protección social. Paraguay viene realizando esfuerzos importantes en estas áreas, y ahí es donde la ONU puede marcar una diferencia: fortaleciendo capacidades, brindando asistencia técnica y compartiendo buenas prácticas adaptadas al contexto local.
Un ejemplo fue el trabajo conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social, en julio pasado, para reforzar sus programas sociales, buscando ampliar su impacto: mejorar el rendimiento escolar, apoyar a pequeñas y medianas empresas, reducir el desperdicio de alimentos y adaptarlos a las realidades de cada comunidad.
¿Cómo están colaborando para mejorar los índices del país?
—El Sistema de Naciones Unidas en Paraguay, con sus 22 agencias, fondos y programas, trabaja junto al Gobierno, el sector privado y la sociedad civil para avanzar en la reducción de la pobreza, la igualdad de género, la transición energética, el fortalecimiento institucional y la protección ambiental.
Ofrecemos apoyo técnico, datos confiables y experiencias internacionales, siempre adaptadas al contexto paraguayo. Impulsamos políticas para ampliar la protección social, fomentar el empleo decente, digitalizar procesos y promover prácticas productivas sostenibles.
Todo este trabajo se alinea con el Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible, con el objetivo de que los avances se traduzcan en beneficios tangibles para toda la población.
Pero no solo pensamos en datos y políticas públicas: también salimos al terreno para estar en contacto con la gente y con los gobiernos locales. Un ejemplo de ello fue una misión para entregar una "ambu-lancha" que facilitará la atención de salud en las poblaciones ribereñas del norte.
Mensaje para la clase política y la prensa
La política, ejercida con visión de largo plazo, transparencia y compromiso con el bien común, tiene un enorme potencial para transformar vidas y construir un Paraguay más próspero, justo y unido.
Por otra parte, la voz de la ciudadanía es una fuerza transformadora. Participar, proponer y colaborar fortalece la democracia y asegura que el desarrollo responda a las aspiraciones de cada comunidad.
En cuanto a la prensa, un periodismo libre, responsable y plural es un servicio público esencial. Su labor contribuye a que tanto las políticas públicas como las decisiones ciudadanas se tomen con información y conciencia, fortaleciendo así una sociedad más cohesionada.
"En todos estos ámbitos, la ONU está lista para acompañar, aprender y trabajar junto a Paraguay, para que los esfuerzos de hoy se conviertan en beneficios duraderos para las próximas generaciones", redondeó.