Según la legisladora, la confrontación dentro del sector liderado por Horacio Cartes se adelantó respecto a los tiempos políticos habituales, ya que se esperaba que las tensiones se profundizaran recién después de las elecciones municipales. A su criterio, lo que se observa responde no solo a diferencias políticas, sino también a intereses económicos que comienzan a chocar dentro del mismo espacio.
Paredes puso en duda la autonomía de Pedro Alliana al aceptar su candidatura, recordando que días antes el propio dirigente había planteado someter su eventual postulación a mediciones. En ese contexto, sostuvo que la decisión final evidenciaría una línea de mando vertical dentro del movimiento, donde las determinaciones se bajan sin margen de discusión.
En otro punto, la senadora también se refirió a la puja por la vicepresidencia y mencionó a Juan Carlos Baruja como uno de los nombres en carrera, aunque señaló que su figura llega debilitada por cuestionamientos previos a su gestión pública, lo que —según afirmó— sigue presente en la percepción ciudadana.
Respecto a la relación entre el presidente Santiago Peña y el cartismo, la parlamentaria consideró que no existe margen real para una ruptura, debido a los intereses económicos que atraviesan al sector. En esa línea, sostuvo que el mandatario no cuenta con independencia política suficiente y que su administración se mantiene alineada a esa estructura de poder.
La legisladora también aludió a la influencia del sistema financiero en la política y mencionó que existe una fuerte concentración en el manejo de recursos públicos, lo que, a su entender, refleja vínculos estrechos entre poder político y económico.
Asimismo, expresó dudas sobre la actual capacidad de liderazgo de Cartes, señalando que su estado físico genera interrogantes sobre su rol activo en la conducción del Partido Colorado. Indicó además que, en ese contexto, figuras cercanas como Gustavo Leite estarían tomando mayor protagonismo sin mostrar reparos hacia la conducción del Ejecutivo.
Paredes remarcó que, pese a las tensiones internas, los sectores opositores se mantienen expectantes ante posibles revelaciones que puedan surgir de la disputa, en medio de sospechas que —según dijo— podrían confirmarse con el tiempo.
Finalmente, cuestionó el manejo de los recursos del Estado y aseguró que el problema no radica en la falta de dinero, sino en su administración. En ese sentido, pidió explicaciones sobre el destino de un préstamo millonario aprobado para el pago a farmacéuticas, afirmando que hasta ahora no existe claridad sobre el uso de esos fondos.


