Gustavo Florentín recibe 24 años de cárcel por asesinar a Rodrigo Quintana
El suboficial de la Policía Nacional Gustavo Adolfo Florentín Silva fue condenado a 24 años de prisión tras ser hallado culpable del asesinato del dirigente político Rodrigo Quintana. El crimen ocurrió durante una violenta irrupción policial en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), en la madrugada del 1 de abril de 2017, en medio de las protestas contra el proyecto de enmienda constitucional que pretendía habilitar la reelección presidencial de Horacio Cartes.
La resolución fue adoptada de manera unánime por el Tribunal de Sentencia, presidido por la magistrada Lourdes Garcete, junto con los jueces Rossana Maldonado y Manuel Aguirre. Los jueces consideraron plenamente acreditadas las pruebas presentadas por los fiscales Hernán Galeano y Marlene González, quienes representaron al Ministerio Público durante el juicio oral.
Durante la lectura del fallo, la presidenta del Tribunal resaltó que existieron evidencias contundentes como el daño visible en la entrada del local partidario, lo que coincide con la versión ofrecida por el testigo Diego Armando Garcete, amigo cercano de la víctima. Este relató que se encontraba sosteniendo la puerta para facilitar el ingreso de manifestantes cuando los uniformados irrumpieron.
El tribunal valoró que la actuación de Florentín fue de alta gravedad, ya que el disparo se realizó hacia un grupo de personas que se encontraban de espaldas, sin que representaran amenaza alguna. La magistrada subrayó la falta de orden escrita que avalara su participación en el procedimiento, además de que tampoco contaba con autorización para portar el arma utilizada en el operativo. A pesar de ello, sus superiores estaban al tanto de su inclusión en el contingente policial que se desplazó hasta el lugar de los hechos.
Gustavo Florentín abandonó las instalaciones de la Comandancia sin que se tenga claridad sobre quién le autorizó. La jueza Garcete indicó que quedó plenamente comprobado que fue él quien disparó contra Rodrigo Quintana, provocándole la muerte en el interior del edificio del PLRA.
La responsabilidad del condenado fue evaluada como especialmente grave, tomando en cuenta su formación profesional en control de disturbios, lo que le otorgaba un mayor conocimiento sobre los límites del uso de la fuerza. Además, el tribunal consideró como agravante el incumplimiento de normativas internas de la Policía Nacional y el riesgo generado a los manifestantes que se encontraban dentro del local partidario.
Por su parte, el abogado defensor Ricardo Estigarribia cuestionó duramente la decisión del tribunal y anunció que apelarán el fallo. Afirmó que la sentencia busca agradar a los medios de comunicación y sugirió que existen presiones e intereses ajenos al proceso judicial.
La Fiscalía había solicitado una pena de 25 años de prisión, mientras que la defensa había pedido la absolución total de Florentín. Finalmente, el tribunal optó por imponer una condena de 24 años, que entrará en vigencia una vez que la resolución sea ratificada por instancias superiores.

