Según argumentó, en numerosos distritos del país se volvió prácticamente imposible completar nóminas bajo el esquema de paridad, lo que terminó generando conflictos internos, falta de consensos y listas inconclusas.
Fleitas explicó que la convención extraordinaria realizada en Coronel Oviedo optó por adecuar el estatuto partidario al mínimo exigido por la ley electoral, que fija un 20% de participación femenina, y remarcó que esa cifra no debe interpretarse como un límite máximo. Insistió en que, allí donde existan condiciones políticas y militancia suficiente, las listas podrán superar ampliamente ese porcentaje e incluso estar conformadas en su totalidad por mujeres.
En su defensa de la medida, el titular liberal afirmó que los reclamos por la rigidez de la paridad no surgieron de manera repentina, sino que vienen siendo planteados desde el año pasado por dirigentes de distintos puntos del país. A su criterio, la normativa interna había dejado de reflejar la realidad del partido en el interior, donde —según dijo— muchas veces no se logra convencer a mujeres para asumir candidaturas en contextos de fuerte disputa interna o desgaste político.
Fleitas rechazó las críticas que califican la decisión como un retroceso en materia de derechos y sostuvo que no se trata de una postura contraria a la participación femenina, sino de una corrección necesaria para evitar imposiciones que, en su visión, chocan con la ideología liberal y terminan debilitando la competitividad electoral del partido. Aseguró además que el espíritu del liberalismo no puede basarse en obligaciones rígidas, sino en la voluntad y el mérito de quienes deciden participar.
La postura del presidente liberal se da en un contexto de fuerte malestar interno, con sectores que cuestionan duramente el giro adoptado y advierten sobre un impacto negativo en la movilización y el trabajo político de cara a las elecciones municipales de 2026. Pese a ello, Fleitas se mostró firme en su posición y dejó en claro que, para la actual conducción, la prioridad es garantizar listas viables y competitivas en todo el país, aun cuando la decisión implique un alto costo político puertas adentro.