El Ministerio Público presentó acusación y solicitó juicio oral para el líder del Clan Rotela, Armando Javier Rotela, y otras siete personas presuntamente involucradas en la masacre de siete internos registrada en la penitenciaría de Tacumbú en febrero de 2021. La imputación incluye los delitos de homicidio doloso, toma de rehenes, motín de internos y asociación criminal.
El caso había quedado con un sobreseimiento provisional, pero los fiscales Giovanni Grissetti, María Irene Álvarez y Juan Sandoval solicitaron la reapertura del expediente.
La jueza de garantías Cynthia Lovera dio lugar al pedido y fijó la audiencia preliminar para el próximo 18 de diciembre, instancia en la que se definirá si la causa será elevada a juicio.
Según la acusación fiscal, la masacre fue ordenada directamente por Rotela, quien habría instruido a los procesados Alan Ricardo Caballero, Milciades Giménez Prieto, César Ramón Ortiz Sosa, Arsenio Erico Alvarenga Sosa, Egon Ramón Vargas y Jorge Almanza Guzmán a ejecutar los ataques mediante estocadas y, en algunos casos, decapitaciones utilizando machetes.
El motín, liderado por miembros del grupo criminal denominado "Clan Rotela", se desencadenó tras el traslado del interno Orlando Efrén Benítez Portillo el 16 de febrero de 2021, luego de que autoridades recibieran información sobre la existencia de un túnel destinado a facilitar una eventual fuga.
Durante el levantamiento, los internos quemaron colchones, causaron destrozos en diversas áreas y exigieron el retorno de Benítez Portillo, impidiendo el ingreso de guardias penitenciarios.
Además, tomaron como rehenes a 20 funcionarios. Tras varias horas de tensión y mediaciones, que incluyeron la presencia de la entonces ministra de Justicia, Cecilia Pérez, los trabajadores fueron liberados.
Posteriormente, los reclusos entregaron seis cuerpos sin vida, todos con múltiples heridas de arma blanca y algunos decapitados. Al día siguiente, en el sector sótano, fue hallado el cadáver de otra víctima, también asesinada por orden de Rotela, según sostiene el Ministerio Público.
La audiencia preliminar será clave para definir si el caso avanza a juicio oral, donde la Fiscalía buscará probar la participación directa del Clan Rotela en una de las peores matanzas ocurridas dentro del sistema penitenciario paraguayo.