Al fundamentar la imputación contra el extitular de la Seprelad, la fiscal adjunta Matilde Moreno apuntó a la conducta de Oscar Boidanich, exministro de Seprelad, quien no dio aviso de inmediato cuando el BNF comunicó a la fiscala acerca de operaciones sospechosas de la firma Chai SA ligada a Darío Messer y que podrían configurar en lavado de dinero.
Dicha comunicación de la banca estatal se dio en el 2017 y recién un año después Boidanich puso al tanto solo porque hubo publicaciones periodísticas al respecto, por eso configura un delito de frustración de la persecución y ejecución penal, en lo referente al comiso de los bienes de Messer.
Por la responsabilidad que tenía en el cargo Boidanich y haber demorado la comunicación a la Fiscalía, la expectativa de pena es alta. Podría ser de hasta 10 años de cárcel, según la fiscal adjunta.