Al culminar la Misa Central, donde el obispo de Caacupé, Ricardo Valenzuela, emitió un duro mensaje hacia las autoridades, el fiscal general del Estado, Emiliano Rolón, indicó que este tipo de mensajes le ayuda a replantear su labor. No obstante, admitió que la corrupción probablemente nunca acabará.
"La homilía fue bastante pródiga en brindar expectativas, los mensajes de justicia y seguridad son clamores que de hecho atendemos siempre, definitivamente son mensajes que llegan profundo a nosotros", expresó el fiscal.
Indicó que considera importante escuchar el mensaje de la Iglesia como una orientación en su labor diaria. "Creo que lo más rescatable de esto que es siempre nos permite hacer un replanteamiento a partir de estos mensajes. La orientación republicana nos exige este tipo de actitudes", añadió.
Consultado sobre la frase "cárcel para los que roban y que devuelvan lo robado", dijo que, si bien fue un mensaje para el Gobierno Central, como Fiscalía lo asume y que seguirá con la persecución penal de los hechos punibles y aseguró que tienen su sufro en los primeros 9 meses de trabajo.
Admitió que es probable que la corrupción no acabe jamás, pero que su deber será siempre velar por el servicio de justicia, orientado a esa línea trazada. "La corrupción es un mal humano, como el delito mismo, y probablemente no va a acabar jamás. En todas las sociedades, historias, regímenes políticos, existió", remarcó.
Respecto a las denuncias de crimen organizado, dijo que siempre fue claro "el Ministerio Público siempre va a aplicar los preceptos de la ley, creo que vamos dentro de los límites de lo que se nos permite hoy, creo que para el año que viene vamos a tener una mejor expectativa".
"Son mensajes que llegan profundo a nosotros. La corrupción, el narcotráfico, el crimen organizado no fueron aspectos desdeñados", finalizó Rolón.