Caballero Vargas fue una figura clave en la transición democrática del Paraguay tras la dictadura stronista. En 1993 se postuló como candidato a la Presidencia de la República por el PEN, convirtiéndose en una de las principales alternativas a los partidos tradicionales en aquella histórica elección.
Además de su trayectoria política, fue un destacado empresario, con una firme presencia en el ámbito editorial y comercial del país. Su visión crítica y su compromiso con la democracia marcaron un capítulo importante en la historia reciente del Paraguay.
Hasta el momento no se han brindado detalles oficiales sobre las causas de su deceso ni sobre el velorio o sepelio. Diversas figuras del ámbito político y social expresaron sus condolencias a la familia y destacaron su legado.
Caballero Vargas tenía 81 años.