La familia Argaña atraviesa horas de profundo dolor tras el fallecimiento de María Teresa "Marilyn" Contreras, viuda del ex vicepresidente Luis María Argaña. Su deceso se produjo durante la tarde de este jueves a consecuencia de complicaciones de salud derivadas de un largo proceso de deterioro físico que arrastraba desde hace varios años.
De acuerdo con familiares cercanos, Contreras permanecía bajo cuidados médicos permanentes desde el año 2020, cuando sufrió un accidente cerebrovascular que afectó severamente su estado de salud. Desde entonces permaneció inmovilizada y requirió asistencia integral en su residencia, donde su familia adecuó espacios y equipamientos para atender sus necesidades.
La noticia golpeó especialmente a sus hijos y allegados, quienes recordaron la fortaleza con la que enfrentó algunos de los episodios más difíciles de su vida. Entre ellos, el asesinato de su esposo en marzo de 1999, un hecho que marcó la historia política del país y que también dejó una profunda huella en el entorno familiar.
Sus seres queridos destacaron que, pese a las adversidades, Marilyn Contreras mantuvo siempre una actitud serena y una enorme fortaleza emocional. Consideran que su capacidad para afrontar tanto la tragedia familiar como los años de enfermedad reflejó una templanza excepcional.
El velatorio se realizará en la residencia familiar en un ámbito privado, reservado para familiares y personas cercanas. Posteriormente, sus restos serán trasladados al Cementerio de la Recoleta, donde descansarán junto a los de Luis María Argaña.
La familia recordó además que recientemente había celebrado siete décadas de matrimonio con el ex vicepresidente, una relación que atravesó distintas etapas de la vida pública y privada del dirigente colorado. Para sus hijos, aquella historia de amor y compañerismo fue uno de los pilares que sostuvo a la familia durante décadas.
Madre de nueve hijos, Marilyn Contreras dedicó gran parte de su vida al cuidado de su hogar mientras su esposo desarrollaba una intensa actividad política y profesional. Quienes la conocieron la describen como una mujer afectuosa, dedicada a su familia y comprometida con el bienestar de sus seres queridos.
Con su fallecimiento se extingue una figura estrechamente vinculada a uno de los protagonistas más influyentes de la política nacional de las últimas décadas. Su partida representa el cierre de una larga historia familiar marcada por el servicio, la tragedia, la perseverancia y el recuerdo permanente de una de las parejas más emblemáticas de la dirigencia colorada.