Exigen que el Senado se pronuncie sobre amenazas a fiscala del caso Rivas
En medio de la controversia, la exsenadora Kattya González reclamó a la Cámara Alta una reacción firme en defensa de la independencia judicial y contra cualquier intento de interferir en una causa de alto impacto político.
El pronunciamiento surgió luego de que se conociera que el Ministerio Público activó un mecanismo institucional de resguardo para la agente fiscal, quien lleva adelante una investigación vinculada a la presunta utilización de documentos públicos de contenido falso. Aunque el informe oficial no cita de manera expresa a Rivas, la referencia a una causa contra un legislador dejó instalado el nexo con el expediente que sacude al oficialismo.
De acuerdo con los antecedentes revelados, la fiscala habría recibido un mensaje transmitido por una fuente cuya identidad permanece bajo reserva por razones de seguridad. Ese contenido, atribuido a un senador nacional, estaba dirigido específicamente a la investigadora y generó preocupación dentro del Ministerio Público por su posible intención de influir en el curso del proceso.
La institución consideró que el episodio podría encuadrarse como una maniobra de amedrentamiento orientada a condicionar las decisiones procesales de la representante fiscal. A partir de esa evaluación, se dispuso la activación de medidas de protección, en un contexto especialmente sensible por la repercusión política y judicial del caso.
Kattya González sostuvo que no se trata de un hecho menor ni aislado, sino de una señal grave que exige una postura clara del Senado. A su criterio, el silencio de la Cámara Alta frente a denuncias de este tipo solo profundiza la desconfianza pública sobre el funcionamiento de las instituciones y sobre el grado de respaldo real que tiene la Justicia para actuar con autonomía cuando se trata de figuras con poder.
La exlegisladora apuntó además a la necesidad de que el Congreso se pronuncie con contundencia para marcar un límite ante cualquier presión contra fiscales o jueces. En su planteamiento, la gravedad del caso no radica únicamente en la investigación sobre el senador, sino también en el mensaje que dejaría la falta de reacción frente a aparentes intentos de frenar o desviar el avance de la causa.
El episodio volvió así a tensionar el escenario político alrededor de Hernán Rivas, cuyo nombre ya venía arrastrando fuertes cuestionamientos. Ahora, la polémica sumó un nuevo capítulo, con acusaciones de injerencia y con un debate creciente sobre hasta dónde llegan los blindajes cuando una causa toca a sectores de poder.
Mientras tanto, el foco se desplaza también hacia el Senado, que queda bajo presión para definir si se mantiene al margen o si asume una posición explícita ante un hecho que compromete no solo a una investigación penal, sino al principio mismo de independencia judicial.

