Elecciones en EE.UU: ¿Qué significa eso para el Paraguay?

Elecciones en EE.UU: ¿Qué significa eso para el Paraguay?

En EE. UU se está llegando a un récord histórico de participación en las urnas. Muchas veces, en un país próspero, la gente tiende a ser un poco más apática políticamente hablando. También está el hecho de que, aunque los protagonistas cambien, ya sean tirios o troyanos, la política de EE.UU. queda casi siempre inalterable. Pero en estas elecciones, obviamente, está en juego más que el poder de turno.

No hay mucho que agregar que no se haya dicho insistentemente ya. Trump llegó a establecerse como un candidato bastante peculiar, no solo en cuanto a su personalidad, sino también a su política. Cambió el modo de hacer política y cambió la visión política mundial. Vale decir que, en mucho, un mundo que iba sin frenos siendo globalizado, ha cambiado gracias a Trump.

La política de Trump se centra en el principio de que el país está primero (“America first”). El devolver a los EE. UU su gloria (MAGA: Make America Great Again) fue su eslogan y logró rápidamente despertar mucha antipatía de parte de grupos globalistas que lo trataron básicamente de todo. Desde racista hasta xenófobo. La prensa, como nunca, se ensañó contra un candidato.

Los grupos de poder de los globalistas y los socialistas han declarado la guerra a Trump desde un inicio. Han profetizado un apocalipsis si ganaba Trump en el 2016, pero nada de ese pronóstico resultó ser cierto. No hubo una guerra nuclear; de hecho, fue el único presidente, de entre los últimos, que no fue a la guerra contra ningún otro país.

Económicamente es indiscutible que tampoco la predicción apocalíptica del mercado ha ocurrido, sino más bien al contrario. Trump inició una guerra comercial con China, y antes de que llegara la pandemia, logró que China terminara perdiendo dinero en su balance anual después de tantos años por primera vez (2019). EE.UU. logró una prosperidad y estabilidad única.

Por otra parte, Biden tiene casi 50 años en el Estado. Él representa una vuelta atrás a la forma en cómo se venían haciendo política por décadas.

En el 2016 dio una enorme sorpresa a todos, pero nadie sabe si ese fenómeno volverá a ocurrir, y cualquiera que a estas alturas intente predecir el candidato ganador, en forma más científica, no será más que un charlatán.

Si gana Trump, Paraguay puede esperar que los próximos cuatro años sean más de lo mismo.

Si ganare Biden, él no será más que un títere de los verdaderos dueños del poder, que son los grupos de Wall Street y finalmente los billonarios globalistas. Los socialistas también prosperarán en la medida que la agenda globalista se los permita. La agenda globalista volverá y con más fuerza. Los agentes globalistas, como los bancos internacionales, ONGs y organismos de la ONU, presionarán aún más a los países para que acepten la agenda cultural y las reformas de los globalistas.

Si ganare Biden, habrá nuevamente intervencionismo internacional de parte de EE. UU, lo cual significa más guerras. La guerra económica contra China terminará, lo cual fortalecerá descomunalmente a China. Volverá la tan implorada ayuda financiera de los EE. UU para la ONU y sus organismos, especialmente desde donde opera la agenda globalista: la UNESCO y la OMS. Habrá mayor presión para que países como el Paraguay se sometan a tratados internacionales que limiten nuestra soberanía.

En el Paraguay podemos esperar, obviamente, cualquier influencia del mercado internacional, pero como no somos competidores ni jugadores serios de dicho mercado, no nos afectará de forma tan directa.

Quizás la forma en la que más nos afecte, en caso de que ganare Biden, será en nuestra situación política. Biden simpatizará más con el actual gobierno de Argentina y para nada con el de Brasil. En Venezuela, Nicolás Maduro ya lo ha llamado “camarada” a Biden, mientras que Bolsonaro se ha manifestado abiertamente en favor de Trump.

Paraguay ya tiene una política socialista y está gobernado en sus mandos altos, por gente sin ideología más que el dinero, y en sus mandos medios, como la mayoría de los ministros, por siniestros, afines al socialismo. Con Biden esto solo puede radicalizarse más en Paraguay y la izquierda tendrá el paraguas de protección que venía necesitando.

Por otro lado, la política globalista también se impondrá en Paraguay con mucha más fuerza. Mayor endeudamiento del Estado, mayor injerencia de organismos internacionales en asuntos internos. En fin, puede esperarse lo que ya teníamos desde hace tiempo, pero con mayor presión.

Lo impredecible es a su vez, que la amenaza al ya no estar Trump en el poder haga que eso genere que emerjan grupos extremistas para contrarrestar la ola de socialistas. En los EE. UU los ciudadanos cuentan con la segunda enmienda constitucional, que garantiza la portación de armas, lo cual impide al gobierno cualquier abuso de poder. En Paraguay, el pueblo no tiene ningún mecanismo de protección contra sus gobernantes, ni armas ni plebiscitos.

Paraguay no es una isla como muchos piensan. Todo cambio en el mundo termina afectando directa o indirectamente al Paraguay. Por lo menos en este caso, como se trata de las elecciones de otro país, no hay nada que podamos hacer al respecto.

Hoy difícilmente podemos decir quién ganará. Trump puede ganar por mucho, por muy poco, o incluso perder. Las encuestas ya no son nada fiables. También está el otro factor dado en estas elecciones, con el tema de los votos por correo, que no son solo una invitación al fraude, sino también un factor que podría dilatar aún más el conteo final.

De cualquier manera, la política vuelve a ponerse interesante, lo cual quizás garantice que más personas se involucren.