Análisis político

¿El Poder Judicial merece más recursos del Estado?

En medio de denuncias de corrupción, mora judicial y baja confianza ciudadana, el Poder Judicial solicita G. 747.000 millones adicionales para el Presupuesto 2026. Para analista político el problema del sistema no es financiero, sino de gestión, ética y rendición de cuentas.
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El Poder Judicial y otros organismos del sistema de justicia solicitaron G. 747.000 millones adicionales para el Presupuesto General de la Nación 2026, actualmente en análisis en el Congreso Nacional. La medida llega en un contexto de crisis de credibilidad, marcada por denuncias de corrupción, mora judicial y cuestionamientos sobre la capacidad de jueces y fiscales para garantizar justicia equitativa.

Para el analista político Benjamín Fernández Bogado, en entrevista exclusiva con el diario El Nacional el reclamo presupuestario refleja una contradicción evidente: "Intentan hacernos creer que no tenemos justicia porque ella está desfinanciada cuando con la mafia de los pagarés hemos tenido un retrato cabal de como ella en verdad funciona", alertó.

"El salario parece ser un pocket money, vuelto, que se hacen en sus funciones habituales", lamentó.Y añadió que "lo que carecen nuestros fiscales y jueces es de coraje, sabiduría y deseos de ser libres y autónomos. La economía del crimen todavía paga muy bien entre nosotros".

Benjamín Fernández Bogado, analista político.

Fernández Bogado considera que sin mecanismos claros de rendición de cuentas y evaluación de desempeño, un aumento de recursos no solucionará la ineficiencia ni la impunidad: "Si fuéramos a medirlos por lo que hacen, una exigua minoría justificaría su salario que no deja de ser importante en un presupuesto por demás generoso para ellos y gravoso para el contribuyente", agregó.

En su visión, el reclamo de más fondos transmite a la ciudadanía que la justicia protege a los poderosos y no cumple con su rol social, lo que puede incubar descontento y conflictividad social.

El experto concluye que la crisis de la justicia paraguaya es institucional y ética, no meramente financiera.

"Desde las decadentes facultades de derecho dónde asesinan a estudiantes honestos a plena luz del día, pasando por el Consejo de la Magistratura, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y los demás órganos jurisdiccionales, podemos afirmar que nuestra justicia huele a podrida y no por falta de dinero sino por capitulación ante el", concluyó.