La situación tomó fuerza luego de que desde Codeni recordaran una intervención previa con la familia, tras reportes de que los hijos vendían empanadas y otros productos en la vía pública.
Según lo señalado por la funcionaria María Oviedo, en una ocasión anterior la institución entrevistó a los padres y, en esa oportunidad, ellos habrían manifestado que no consideraban inapropiado que sus tres hijos realicen ventas en la calle. Esa referencia instaló la posibilidad de que el Ministerio Público evalúe una imputación contra el padre, en medio de un caso atravesado por la tragedia y por la exposición de un menor a un escenario de alto riesgo.
La desaparición del niño ocurrió durante un fuerte temporal que generó intensos raudales en distintos puntos del área central. De acuerdo con los reportes preliminares, Tobías fue arrastrado por la corriente hacia una zona donde existe una obra de desagüe pluvial en construcción en el barrio Tayazuapé, lo que complicó el rastreo y elevó la peligrosidad del operativo de búsqueda.
En paralelo al dolor de la familia, el procedimiento de rescate también quedó bajo cuestionamientos. El padre, Reinaldo Suárez, expresó públicamente su indignación luego de que el operativo fuera suspendido durante la noche y denunció que lo dejaron solo en el momento más crítico. Desde los equipos intervinientes explicaron que las condiciones de visibilidad y el terreno inestable representaban un riesgo para los rescatistas, lo que influyó en la decisión de pausar temporalmente las tareas.
Con el caso aún en desarrollo, la eventual imputación exige un análisis jurídico preciso. En la legislación paraguaya existe la figura de violación del deber de cuidado o educación, que sanciona a quien incumple gravemente su obligación legal respecto a un menor y lo expone a peligros relevantes para su integridad física o psíquica. La investigación deberá determinar si existen elementos concretos que permitan sostener que hubo una exposición grave al peligro atribuible a la conducta del adulto responsable, o si el hecho se encuadra en una tragedia provocada por factores climáticos y condiciones estructurales del entorno.
En el debate público también circulan versiones contradictorias sobre las circunstancias en que el niño se encontraba al momento del temporal. Mientras algunos señalan que estaba vendiendo junto a su padre, otros reportes indican que habría salido por otro motivo. Esa divergencia vuelve fundamental la reconstrucción objetiva de los hechos antes de instalar conclusiones definitivas.
En medio del dolor y la incertidumbre, el caso de Tobías expone una tensión profunda entre la responsabilidad individual de cuidado en contextos de vulnerabilidad y las falencias estructurales que convierten cada lluvia intensa en un riesgo potencial. La investigación fiscal será determinante para establecer si corresponde atribuir responsabilidades penales o si se trata de una tragedia agravada por condiciones que exceden a la esfera familiar.