El analista en seguridad y Doctor en Criminología, Juan Martens, afirmó que los últimos cambios en el Gabinete del presidente Mario Abdo Benítez son solo una movida improvisada con gente poco preparada para el cargo. Aseguró que la imagen del Ministerio del Interior una vez más quedó desacreditada tras lo acontecido con Arnaldo Giuzzio.
Recordemos que Abdo Benítez destituyó el pasado martes a Arnaldo Giuzzio del Ministerio del Interior, después de que se conocieran sus contactos con Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, un presunto narcotraficante detenido en Brasil. El hasta entonces asesor de la Presidencia en Asuntos Estratégicos, Federico González, asumió en su lugar. Además, nombró a Édgar Olmedo como nuevo ministro de Justicia, en reemplazo de Cecilia Pérez, quien fue designada como asesora de Asuntos de Seguridad de la Presidencia de la República para hacer frente al crimen organizado.
“En cuanto al Ministerio del Interior, en primer lugar es una improvisación de Marito al colocarle a esta persona con ningún tipo de experiencia en el cargo. Es una muestra que no tiene que ver con la eficacia, exigencia ni la formación, sino que es apagar incendio y poner a personas más que nada de confianza”, señaló Martens.
“Realmente lo único que a mí se me ocurre pensar es que no le importa mucho la gestión, la seguridad, no hay una política sostenida en el tiempo que se tenga que llevar a cabo, sino que es salvar la situación. Pareciera que Abdo Benítez busca terminar su mandato a cualquier costo”, expresó.
Aseguró que la imagen del Ministerio del Interior una vez más quedó desacreditada tras lo acontecido con Arnaldo Giuzzio, quien tenía contactos con Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, un presunto narcotraficante detenido en Brasil. “(El Ministerio del Interior) Quedó desacreditado una vez más. Con Giuzzio ya teníamos ese problema, se le fue dando 30, 60, 90 días, no había respuestas (por la inseguridad reinante) y, finalmente, lo sacan por otra cuestión y no por la inseguridad al reclamo cotidiano. Lastimosamente es un ministerio que actualmente no nos da la confianza de que va a por lo menos a tratar de garantizarnos seguridad por darte un ejemplo de que llegaremos salvos a nuestras casas, que vayamos a estudiar tranquilos, etc., sino que van a seguir ocurriendo cosas que ocurren. Por inercia se va a ir gobernando con relación a la mafia policial”, añadió.
En torno a esta situación, Martens sostuvo que en nuestro país hay una especie de metástasis del crimen organizado. “El narcotráfico está infectando y afectando a demasiadas instituciones públicas y privadas también, para el lavado, ocultación de bienes, para incluir dinero en el circuito económico formal. Por eso le llamo metástasis. Lo que ocurre con el megaoperativo “A Ultranza PY” es poner un poco al tapete, evidenciar y destapar nada más”, expresó-
“Tampoco estamos llegando a los niveles más altos de protección política que posibilita finalmente. Estos que cayeron en estos procedimientos son personas operativas que llevan adelante y concretan los negocios, pero todo eso pues es posible porque hay protección institucional y a estas cabezas se está llegando”, precisó.
https://twitter.com/elnacionalpy/status/1496113402862837762
Ministerio de Justicia
Otra cosa que desconcierta a Martens es el cambio de Cecilia Pérez del Ministerio de Justicia. “Dijeron que es experta, pero le sacan del Ministerio de Justicia sin explicación, ¿cómo se entiende eso? Su caso pasó desapercibido ante tantos escándalos, pero ahora nos ponemos a pensar, el presidente le saca a Pérez, la lleva al freezer técnicamente como asesora de seguridad, y deja el Ministerio de Justicia en manos de otra persona (Édgar Olmedo) que no tiene idea en materia de seguridad, y lo digo así porque él mismo lo reconoció públicamente, que no tenía experiencia de dirigir una institución tan clave, complicada, problemática y compleja como es el Ministerio de Justicia”, dijo Martens.
A la consulta de qué se debe hacer para que cambie la imagen de estas instituciones, Martens dijo que se deben dar cambios, tomar decisiones y elaborar propuestas concretas. “No depende del cambio de un humano el cambio de una situación, sino que acciones pendientes a producir resultados. Ahora colocaron en ministerios claves a personas sin experiencia, pero de confianza al partido que lo que va a hacer es darle cierta tranquilidad a Marito más que nada. Es más, en el caso de la situación del Ministerio de Justicia a mí me parece más grave porque el sistema penitenciario está gobernado por facciones y ante la inexperiencia del nuevo titular el riesgo es que se profundice el poder que tienen estas facciones y controlen más espacios penitenciarios”, señaló.
Juicio político a Sandra Quiñónez: "no hay elementos"
Con relación a la iniciativa del juicio político a la fiscala general del Estado, Sandra Quiñónez, el analista político sostuvo que así como están las cosas no hay elementos para que ese escenario se pueda dar. “Tal vez todas estas denuncias contra Giuzzio o Joaquín Roa formen parte de la venganza de un grupo político fuerte para que ya no se les involucre en cuestiones criminales, acá se mezclaron muchísimas cosas. Por un lado teníamos ese operativo en el Country que es el que le afectó a Giuzzio, tenemos la denuncia que hizo Giuzzio, y luego la denuncia que se le hace a Giuzzio. Luego aparece el operativo A Ultranza, es decir, fueron demasiados hechos que se superponen y que incluso con intereses muy distintos por lo que se perdió un poco el foco en la gestión del Ministerio Público”, expresó. “Al parecer, ya no hay votos ya sea por amenazas, por conveniencia. Eso no podemos saber con precisión, pero los actores políticos necesarios para tomar esa decisión fueron cambiando de ideas a medida que se acrecentaba toda esta crisis política que estamos viviendo muy ligada a las cuestiones del narcotráfico”, finalizó.