El giro migratorio de Argentina golpea a miles de paraguayos
Estas reformas, anunciadas como parte de un ajuste general del Estado, apuntan a modificar el acceso de los extranjeros a servicios públicos como la salud y la educación, endurecer requisitos de residencia y facilitar procesos de deportación, especialmente para quienes tengan antecedentes penales.
El punto más sensible para muchos paraguayos es la intención del Ejecutivo argentino de restringir el acceso gratuito a la salud y la educación pública para extranjeros sin residencia legal. Aunque hasta el momento no se ha oficializado un cobro específico, el vocero presidencial Manuel Adorni confirmó que se está trabajando en un sistema para que los no residentes paguen por los servicios que hasta ahora eran gratuitos. Esto representa una amenaza directa al derecho al acceso a servicios básicos que muchos paraguayos —especialmente en provincias fronterizas como Formosa, Corrientes y Misiones— venían ejerciendo desde hace años.
También se anunció un decreto que permitiría acelerar los procesos de expulsión de migrantes con causas judiciales abiertas o condenas en firme. Esta medida, si bien busca enfocarse en casos penales, podría generar efectos colaterales sobre toda la comunidad migrante, incrementando la vigilancia, el temor a ser deportado incluso por infracciones menores y un clima generalizado de estigmatización. Organizaciones civiles y especialistas en derechos humanos ya advirtieron que esto podría vulnerar garantías legales básicas, además de generar prácticas discriminatorias.
Los paraguayos que viajan a Argentina para recibir tratamiento médico, especialmente en ciudades como Clorinda, Posadas o Buenos Aires, también podrían quedar en una situación delicada si se concreta el cobro por atención sanitaria. Muchos lo hacen porque no cuentan con servicios adecuados en su lugar de origen o porque han sido derivados por especialistas. De aplicarse estas medidas, podrían quedar en una situación de desprotección total.
En lo educativo, aunque las universidades nacionales argentinas no han modificado por el momento sus políticas de ingreso, existe preocupación entre los estudiantes paraguayos por un posible arancelamiento. Algunos rectores, como el de la UBA, ya se han manifestado en contra de cualquier intento de limitar el acceso por razones migratorias, pero la presión fiscal y el discurso oficial podrían empujar a una revisión de estos criterios en el mediano plazo.
A nivel consular, Paraguay mantiene comunicación con las autoridades argentinas, pero hasta ahora no se han generado acciones concretas de protección más allá del monitoreo de la situación. Desde la embajada paraguaya en Buenos Aires se pidió a los connacionales que regularicen su situación migratoria lo antes posible para evitar contratiempos.