El destino incierto del Buen Pastor tras su clausura definitiva

Tras el cierre definitivo de la cárcel de mujeres del Buen Pastor en Asunción, se plantea de inmediato una interrogante: ¿qué pasará con el inmenso edificio que por más de un siglo albergó a internas?
Continúa proyecto para cerrar el Buen Pastor y abrir nuevas penitenciarías de mujeres

La decisión fue tomada por el Ministerio de Justicia, que impulsó el traslado de más de 664 reclusas hacia el nuevo Complejo de Mujeres Privadas de Libertad en Emboscada, conocido como "Comple", y en el marco del denominado "Operativo Umbral 2.0".

El ministro Rodrigo Nicora explicó que la medida responde tanto al problema crónico del hacinamiento como al deterioro estructural de ciertas zonas del Buen Pastor, que representan riesgo de colapso.  Señaló además que el espacio desocupado —unos 10.600 metros cuadrados— ya no puede seguir cumpliendo la función carcelaria que tuvo históricamente.

La ubicación del predio, sobre las avenidas Mariscal López y Choferes del Chaco, en una zona de alta circulación, lo convierte en un bien inmobiliario estratégico. Pero el ministro descartó que vaya a entregarse al sector privado de inmediato: mencionó que debe existir consenso entre distintas instancias del Ejecutivo para decidir su destino.

Nicora indicó que su visión es que el espacio adquiera un "uso social", aunque aún no se ha definido cuál, y enfatizó que no se trata simplemente de desplazar funciones: señaló que el objetivo principal es reordenar el sistema penitenciario nacional.

El cierre del Buen Pastor marca el fin de una era penal de 106 años en esa ubicación. Ahora comienza un nuevo capítulo, en el que los actores estatales deberán discutir qué papel puede jugar ese sitio emblemático para la ciudad y para el país.