Desde su asunción en agosto de 2023, Santiago Peña ya realizó más de 45 viajes oficiales al exterior, en promedio uno cada dos semanas. Alega que su objetivo es "posicionar a Paraguay en el mundo" y atraer inversiones. Sin embargo, las cifras cuentan otra historia.
En 2024, Paraguay captó solo US$ 400 millones en inversión extranjera directa, una caída del 30,6 % respecto al año anterior, según la CEPAL. También se redujeron los anuncios de nuevos proyectos: apenas 12, por un valor de US$ 551 millones, lo que representa una baja de más del 60 %.
¿Dónde están los resultados?
Mientras el gobierno promociona algunas inversiones puntuales —como un crédito japonés por US$ 240 millones y un fondo forestal desde Singapur—, la tendencia general es negativa. El propio promedio de IED como porcentaje del PIB se mantiene por debajo del 1 %, muy lejos de la media regional.
Solo en pasajes aéreos, Peña ya gastó más de G. 4.000 millones. Pero tras cada viaje, la pregunta es la misma: ¿dónde están las inversiones? Hasta ahora, no hay resultados proporcionales al despliegue diplomático. La crítica crece y el retorno sigue sin despegar.