Docentes se levantan contra la reforma previsional y advierten con paralizar el inicio de clases
La propuesta de reforma de la Caja Fiscal presentada por el Poder Ejecutivo abrió un frente de conflicto con los gremios docentes, que se declararon en estado de movilización permanente y no descartan una paralización total de actividades cuando arranque el año lectivo. El punto más sensible del proyecto es la intención de establecer una edad mínima de 57 años para acceder a la jubilación, un requisito que hoy no existe para el sector, donde solo se exige cumplir con 25 años de aportes.
Desde la Federación de Educadores del Paraguay, su presidente sostuvo que la iniciativa constituye un retroceso en derechos adquiridos y que el Gobierno busca trasladar el peso del déficit previsional a quienes ya vienen sosteniendo el sistema con mayores aportes que el propio Estado.
Rechazo frontal a la edad mínima
Los docentes consideran inaceptable que se imponga una edad mínima sin discutir primero las causas estructurales del desequilibrio financiero. Piris afirmó que el magisterio no puede ser tratado como variable de ajuste y recordó que, bajo el régimen vigente, muchos educadores acceden a la jubilación antes de los 50 años tras décadas de trabajo en condiciones desgastantes.
Según el dirigente, el planteamiento oficial no solo obliga a los docentes a trabajar más años, sino que además reduce el haber jubilatorio, generando un doble perjuicio para el trabajador activo y para el futuro jubilado.
El déficit y la responsabilidad del Estado
El argumento central del Ejecutivo, expuesto por el ministro de Economía , es que la Caja Fiscal arrastra un déficit cercano a los 380 millones de dólares, con proyecciones que podrían llevarlo a superar los 680 millones en los próximos años si no se aplican correcciones urgentes.
MEF Advierten que Caja Fiscal colapsará en 2028
Desde el gremio docente, sin embargo, sostienen que el problema tiene un origen claro: el incumplimiento histórico del Estado como empleador. Piris aseguró que, desde 2003, el sector público dejó de transferir miles de millones de dólares en aportes patronales, generando un agujero financiero que hoy se pretende tapar recortando derechos.
Aportes desiguales y sistema desequilibrado
Uno de los puntos más cuestionados es la diferencia entre el esquema previsional del sector público y el privado. Mientras en el Instituto de Previsión Social el aporte patronal y obrero está claramente distribuido, los docentes denuncian que el Estado no cumple con su parte y que incluso la reforma solo prevé un incremento mínimo del aporte estatal.
Para los educadores, esta asimetría demuestra que la crisis no es producto de jubilaciones tempranas, sino de un sistema mal diseñado y sostenido de manera desigual, donde el trabajador termina financiando casi en soledad su retiro.
Jubilaciones privilegiadas bajo la lupa
El debate también reavivó las críticas a los regímenes especiales de jubilación. Desde la FEP apuntan directamente a las jubilaciones de altos cargos, especialmente en el ámbito parlamentario, donde un reducido grupo de beneficiarios percibe haberes muy superiores al promedio, generando fuertes desequilibrios en cajas altamente deficitarias.
Piris sostuvo que una reforma seria debería comenzar por eliminar estos privilegios y revisar los criterios de cálculo, antes de avanzar sobre sectores como el magisterio, cuyos ingresos y jubilaciones están muy lejos de esos niveles.
Advertencia de conflicto en el inicio del año lectivo
La molestia docente se profundiza por la velocidad con la que el oficialismo pretende tratar el proyecto en el Congreso. Los gremios cuestionan que se intente aprobar la reforma en cuestión de semanas, cuando su aplicación recién está prevista para 2027.
En ese contexto, la federación docente advirtió que, si la propuesta avanza sin modificaciones y sin un debate amplio, el inicio de clases podría verse seriamente comprometido. "Si tocan nuestras jubilaciones, no volvemos a las aulas", fue el mensaje que dejaron desde el sector, marcando un escenario de alta tensión entre el Gobierno y uno de los gremios más numerosos del país.
Reforma sí, pero no a costa del trabajador
Pese al tono duro, los docentes aclaran que no se oponen a una reforma previsional en sí. Reconocen que la Caja Fiscal necesita cambios para ser sostenible, pero insisten en que la solución no puede pasar por exigir más años de trabajo, mayores aportes y menores beneficios a quienes ya sostienen el sistema.
El conflicto queda así planteado en un año clave, con el calendario escolar y la estabilidad del sistema previsional en juego, mientras el Gobierno y los gremios se encaminan a un choque que podría tener impacto directo en las aulas y en la agenda política de los próximos meses.

