Aplanadora

Diputados colorados rechazan declarar emergencia por crisis en hospitales

La Cámara de Diputados rechazó siquiera abrir el debate sobre la propuesta que buscaba declarar una emergencia sanitaria nacional, iniciativa impulsada por el diputado colorado disidente Roberto González y acompañada por legisladores de distintos sectores de la oposición.
Raúl Latorre, presidente de Diputados. Gentileza.

La moción no consiguió los votos necesarios para ser tratada en la sesión y quedó archivada sin discusión.

González defendió su proyecto argumentando que el sistema de salud atraviesa un deterioro profundo, visible —según dijo— en la falta de inversiones, la mala administración y las inauguraciones sin contenido que, a su juicio, no responden a las necesidades reales de la gente. Sostuvo que las carencias estructurales siguen costando vidas y recordó que miles de trabajadores de enfermería marcharon hasta el Congreso para entregar un listado urgente de reclamos que, de acuerdo con el legislador, ya no admite más postergaciones.

El diputado describió un panorama de hospitales congestionados, insumos faltantes y pacientes que recorren largas distancias sin garantías mínimas de atención. Cuestionó duramente la desconexión entre la clase política y la realidad del sistema sanitario, afirmando que la mayoría de los parlamentarios cuenta con seguros privados y no vive las precariedades que enfrentan los ciudadanos que dependen de la salud pública. Insistió en que a diario reciben pedidos desesperados para cubrir medicamentos, prótesis o intervenciones quirúrgicas.

La propuesta también recibió el respaldo del liberal Carlos María López, quien argumentó que la emergencia permitiría coordinar acciones y ordenar el uso del presupuesto de Salud, cuya ejecución —dijo— se mantiene por debajo de lo esperado debido a problemas de gestión. Rocío Vallejo, a su vez, consideró acertado el planteamiento y recordó el hallazgo de medicamentos vencidos por más de G. 2.000 millones en el Hospital de Clínicas, conforme al reporte de la Contraloría.

Otros legisladores, como Diosnel Aguilera, señalaron que la baja ejecución podría deberse tanto a la falta de planificación como a demoras en los desembolsos del Ministerio de Economía, lo que agrava aún más la situación en los servicios.

Desde el oficialismo cartista, Yamil Esgaib objetó la propuesta y pidió posponer el análisis, argumentando que declarar una emergencia implica otorgar al Ejecutivo un margen amplio de maniobra. Aseguró que, si realmente existía una urgencia, debía ser tratada con mayor prudencia y no de manera inmediata.

Al momento de la votación, la mayoría decidió no habilitar el tratamiento del proyecto, lo que canceló cualquier posibilidad de discutir su contenido. La iniciativa quedó truncada, pese a las advertencias de que la crisis sanitaria se profundiza y que las protestas, colectas y pedidos de auxilio continúan multiplicándose en todo el país.