La propuesta modifica el artículo 13 de la Ley Nº 5508/15, que actualmente regula la promoción y protección de la maternidad y el apoyo a la lactancia materna.
El planteamiento contempla una ampliación de los permisos laborales otorgados a los padres en función de la situación médica o las condiciones del parto. Según el documento, los trabajadores podrían acceder a entre 15 y 30 días hábiles de licencia con goce de sueldo, dependiendo del tipo de nacimiento y las eventuales complicaciones.
La escala que se propone establece 15 días para partos naturales o cesáreas sin dificultades, 20 días en caso de cesáreas con complicaciones certificadas por un especialista, y hasta 30 días hábiles cuando el nacimiento sea prematuro o el recién nacido requiera cuidados especiales, por bajo peso o enfermedades congénitas que obliguen a su internación en incubadora.
Los impulsores del proyecto subrayan la importancia de fortalecer el rol del padre durante los primeros días de vida del bebé, especialmente en escenarios de riesgo o internaciones prolongadas. Según datos del Ministerio de Salud Pública, Paraguay registra más de 112.000 nacimientos al año, de los cuales entre un 7 y 8% corresponden a partos prematuros. En los últimos cinco años se reportaron más de 47.000 nacimientos antes de las 37 semanas de gestación, lo que representa un importante desafío sanitario.
Las estadísticas también reflejan una brecha considerable en la participación paterna en los primeros meses del niño. Mientras casi el 99% de los bebés recibe estimulación temprana por parte de sus madres, apenas poco más de la mitad de los padres participa activamente en esas tareas. Para los proyectistas, una ampliación del permiso contribuiría no solo al bienestar del recién nacido, sino también al fortalecimiento del vínculo familiar y la corresponsabilidad en los cuidados.
El documento, que será analizado en su primer trámite constitucional, se inscribe dentro de las políticas públicas que buscan equilibrar las cargas parentales y fomentar una mayor equidad en el ámbito laboral y familiar. Su aprobación abriría la posibilidad de que Paraguay se sume a los países de la región que avanzan hacia una licencia de paternidad más extensa y humanizada.