Una vez más, la ciudadanía fue testigo del triste espectáculo que suele desarrollarse en la Cámara de Diputados, donde los intereses personales y los conflictos partidarios prevalecen sobre las verdaderas urgencias sociales. Este martes, una patoteada protagonizada por el diputado cartista Jatar "Oso" Fernández se convirtió en el detonante para que los legisladores del oficialismo y sus aliados abandonaran la sesión ordinaria, dejando sin cuórum el tratamiento de 15 proyectos claves, entre ellos, uno vital: una pensión mínima para personas con discapacidad en situación de vulnerabilidad.
Subsidio para personas con discapacidad: archivado por desidia legislativa
Uno de los puntos más sensibles del orden del día era el análisis del veto presidencial a la Ley N.º 7453/2025, que otorgaría una pensión mensual equivalente al 25% del salario mínimo a unas 100.000 personas con discapacidad en situación de pobreza. La ley, ya sancionada por el Congreso, fue rechazada por el presidente Santiago Peña bajo el argumento de que su implementación requeriría más de USD 160 millones anuales. Sin embargo, estimaciones basadas en datos oficiales del propio Gobierno indican que el costo real rondaría apenas los USD 8 millones por año.
Al no tratarse el veto en la fecha establecida, se activa la sanción ficta y el proyecto queda automáticamente archivado. En otras palabras: se perdió una oportunidad histórica de brindar una pensión apenas digna a un sector sumamente postergado de la sociedad.
De la indignación ciudadana al abandono parlamentario
Mientras afuera del Congreso se concentraban personas con discapacidad y sus familiares exigiendo respuestas, adentro los legisladores oficialistas optaban por retirarse cobardemente de la sesión, aprovechando el caos generado por su propio compañero de bancada. El diputado Jatar Fernández agredió verbalmente a colegas de la oposición, y en lugar de enfrentar las consecuencias de su conducta, el bloque cartista decidió retirarse del recinto, dejando inconclusa una jornada legislativa cargada de temas cruciales para la ciudadanía.
¿A quién representan los diputados?
La escena refleja una preocupante falta de compromiso de varios legisladores nacionales con los intereses ciudadanos. Lejos de cumplir con sus deberes, algunos prefirieron priorizar celebraciones personales. Es el caso de los diputados cartistas Derlis Rodríguez (Caaguazú) y José Rodríguez (Asunción), quienes, en plena jornada legislativa, se dirigieron a saludar por su cumpleaños al imputado intendente de Asunción, Óscar "Nenecho" Rodríguez, en lugar de acudir a la sesión en la que se debía decidir el futuro de miles de paraguayos en situación de vulnerabilidad.
Del otro lado: los que intentaron dar la cara
A diferencia del oficialismo, sí asistieron y buscaron hacer cuórum los diputados de la bancada colorada disidente (Fuerza Republicana), los liberales en sus distintas facciones (A, PL y C), así como miembros del llamado tercer espacio. Estos legisladores quedaron de brazos cruzados ante la inasistencia de la mayoría cartista, que nuevamente demostró su desprecio por los temas sociales y su voluntad de bloquear cualquier iniciativa que no venga directamente de su cúpula de poder.
Prioridades invertidas: el caso de la Expo Osaka
El Gobierno asegura no contar con fondos suficientes para cubrir el subsidio a las personas con discapacidad. Sin embargo, no escatima recursos para gastos cuestionables. Solo el pabellón paraguayo en la Expo Osaka, Japón, tuvo un costo superior a los G. 6.000 millones. Es imposible no comparar esta cifra con los escasos G. 180.000 bimestrales que actualmente reciben las personas con discapacidad a través del programa Teko-Discapacidad. ¿Cuánto valen las vidas de los más vulnerables frente a los gastos de representación internacional del Ejecutivo?
Un gobierno "mejor" solo para algunos
La frase de campaña del presidente Santiago Peña -"Estamos mejor"- se convierte en una burla cruel cuando se contrasta con la realidad que viven miles de paraguayos con discapacidad. Mientras se archiva una ley que buscaba garantizar un ingreso mensual mínimo, el mismo presidente se construye una lujosa mansión en San Bernardino, cuyo origen aún despierta dudas.
Este contraste no hace más que confirmar que, efectivamente, algunos "están mejor", pero no precisamente quienes más lo necesitan.
Congreso: una institución al servicio de sí misma
El episodio de ayer no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia constante en el Congreso Nacional: los proyectos sensibles que buscan mejorar la vida de los sectores más postergados siempre terminan siendo víctimas del desinterés, la politiquería y el clientelismo. Los legisladores han demostrado una y otra vez que están más preocupados por sus peleas internas, por proteger a sus aliados imputados o por atender compromisos personales, que por dar soluciones reales a los problemas del país.
¿Para quién legislan?
Lo ocurrido ayer en la Cámara de Diputados es un golpe bajo para las personas con discapacidad, sus familias y toda la ciudadanía que sigue esperando un Congreso que legisle para todos, y no solo para una élite política desconectada de la realidad. La desidia, el oportunismo y la total falta de empatía demostrada por la mayoría cartista y sus aliados revelan que, mientras no haya un cambio profundo en la cultura política paraguaya, los más vulnerables seguirán siendo los más olvidados.



