Diputado tilda de fracaso la gestión de Peña y cuestiona reforma de la Caja Fiscal
El legislador sostuvo que las modificaciones impulsadas desde el Ejecutivo se están planteando de forma apresurada y sin una estrategia de fondo que permita resolver los problemas estructurales de las finanzas públicas. Según indicó, se pretende aplicar ajustes que impactan directamente en sectores como docentes, policías y militares, sin atacar las causas reales del desequilibrio.
Valdez advirtió que durante las discusiones parlamentarias se mencionaron cifras preocupantes sobre el manejo de los recursos estatales, incluyendo un presunto desvío que alcanzaría los 2.000 millones de dólares dentro del presupuesto público. A su criterio, este dato evidencia que el problema principal no es la falta de aportes, sino la mala administración y la corrupción.
En ese sentido, recordó que incluso desde el propio ámbito técnico del Ministerio de Economía se reconoce un déficit anual cercano a los 800 millones de dólares, lo que refleja, según dijo, una contradicción entre el nivel de pérdidas y las medidas que se buscan aplicar para corregirlas.
El parlamentario cuestionó que se pretenda equilibrar la Caja Fiscal mediante mayores exigencias a trabajadores que ya enfrentan condiciones difíciles, obligándolos a aportar más y extender su vida laboral, a cambio de beneficios reducidos. Consideró que este enfoque es profundamente inequitativo.
Afirmó que el camino correcto pasa por mejorar la gestión del gasto público y erradicar prácticas irregulares dentro de las instituciones, en lugar de trasladar el peso del ajuste a sectores que, según remarcó, no son responsables del problema.
En su evaluación general, Valdez fue tajante al señalar que el Gobierno no ha mostrado avances significativos en áreas clave. Mencionó deficiencias en el sistema de salud, con falta de medicamentos e insumos, el deterioro de la infraestructura educativa y el mal estado de las rutas a nivel país.
El diputado concluyó que el panorama actual es crítico y que no se observan señales claras de mejora en el corto plazo, lo que, a su juicio, refuerza la necesidad de replantear el rumbo de la gestión estatal.