En una sesión extraordinaria, la Cámara de Diputados aprobó la reforma del Sistema de Pensiones y Jubilaciones del sector público, conocida como Caja Fiscal, que ahora será enviada al Senado. La iniciativa fue respaldada principalmente por legisladores oficialistas, pero recibió críticas de sindicatos y parlamentarios de la oposición.
Raúl Benítez, diputado del Partido Cruzada Nacional, cuestionó la medida y resumió su postura: "Lo que ajustaron, lo que se dijo a los docentes: te quedás más, aportás más y después vas a sacar menos; ese fue el resumen de lo aprobado ayer", denunció.
La reforma eleva la contribución de educadores y fuerzas públicas del 16 % al 19 % e incorpora un aporte estatal gradual del 5 % hasta 2030, con el objetivo de aliviar la presión financiera del sistema. Sin embargo, para Benítez y otros críticos, el incremento representa una carga adicional sobre los trabajadores sin garantizar mayores beneficios.
El cálculo de los haberes se realizará sobre el promedio de los últimos años de aportación, con tasas entre el 60 % y 85 % del salario. La jubilación ordinaria podrá tramitarse desde los 57 años con un mínimo de 25 años de aportes, mientras que la extraordinaria estará disponible a partir de los 55 años con 30 años de contribuciones, una medida que también genera preocupación entre sectores sociales.
