El ingeniero informático Derlis Gregor cuestionó con dureza el procedimiento de verificación realizado sobre las máquinas de votación en febrero pasado y advirtió que existen al menos 23 vulneraciones detectadas dentro del sistema. El especialista sostuvo que el proceso desarrollado no puede ser considerado una auditoría real, ya que los técnicos no tuvieron independencia para definir la metodología, los tiempos ni el alcance de la revisión. Además, denunció que hubo limitaciones para acceder a componentes fundamentales del sistema.
"Ninguna autoridad pública puede pretender conferir rigor científico a un procedimiento que careció de control, trazabilidad y verificabilidad", afirmó Gregor al referirse al trabajo realizado.
En una nueva denuncia los auditores refirieron que solo pudieron observar aspectos parciales del sistema y que justamente los componentes más sensibles quedaron fuera del análisis técnico. Entre ellos mencionó el mecanismo de encriptación del voto, cuya revisión no fue autorizada.
"Cualquier afirmación pública que sostenga que el sistema fue auditado íntegramente, validado técnicamente o verificado de forma independiente, carece de sustento técnico basado en evidencia documental objetiva", expresó.
Un grupo de experto mencionaron que tampoco tuvieron acceso completo a códigos fuente, manuales técnicos ni a la estructura total de la placa madre de las máquinas. Incluso relató que parte del trabajo debió realizarse manualmente, copiando información a mano debido a las restricciones existentes.
Según indicaron, la revisión realizada se limitó más a una demostración técnica que a una auditoría integral. En ese sentido, dijeron que un análisis serio de un sistema electoral de este tipo requeriría al menos seis meses de trabajo y acceso irrestricto a los componentes críticos.
Asimismo, remarcaron que no se oponen al uso de tecnología en los procesos electorales, pero insisten en que cualquier sistema de votación debe estar sujeto a controles independientes, transparentes y verificables por profesionales especializados en seguridad informática y electrónica.
Las declaraciones surgen en medio del debate sobre la confiabilidad del sistema de votación electrónica de cara a futuras elecciones internas y nacionales.
