Paraguay dio un paso relevante en su política de defensa al firmar un acuerdo de cooperación militar con los Estados Unidos, conocido como SOFA (Status of Forces Agreement), que establece el marco jurídico para la presencia temporal de personal militar y civil estadounidense en el país, exclusivamente en el contexto de actividades de cooperación previamente acordadas entre ambos Estados.
La firma se realizó en el marco de una reunión bilateral entre autoridades de Relaciones Exteriores y Defensa de ambos países. El documento fue suscrito por el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio; el canciller paraguayo, Rubén Ramírez; el ministro de Defensa Nacional, Óscar González; y el subsecretario adjunto de Defensa para Asuntos de Seguridad del Hemisferio Occidental, Joseph Humire.
Tras el acto protocolar, las autoridades paraguayas ofrecieron una conferencia de prensa en Asunción para detallar los alcances del acuerdo. Desde la Cancillería se explicó que el SOFA regula con precisión las condiciones legales aplicables al personal estadounidense que participe en actividades de cooperación en territorio paraguayo, entre ellas entrenamientos conjuntos, asistencia humanitaria, fortalecimiento de capacidades de defensa y otras acciones consensuadas que apunten a mejorar la seguridad y el bienestar de la población.
El Ministerio de Defensa subrayó que el acuerdo no compromete la soberanía nacional ni habilita la instalación de bases militares extranjeras en el país. Según remarcaron las autoridades, la presencia de personal estadounidense estará limitada a tareas de capacitación, asesoramiento técnico y cooperación específica, sin participación directa en operaciones militares.
Uno de los ejes centrales del entendimiento es el fortalecimiento de áreas sensibles como la ciberdefensa y la ciberseguridad, consideradas estratégicas frente al avance del crimen organizado y las amenazas transnacionales. En ese sentido, desde el Ejecutivo se insistió en que Paraguay no puede enfrentar estos desafíos de manera aislada y que la cooperación internacional resulta clave, tanto con países vecinos como con socios estratégicos extra regionales.
Durante la presentación pública también intervino el encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Asunción, quien calificó a Paraguay como uno de los aliados más importantes de Washington y sostuvo que el acuerdo representa un nuevo escalón en la construcción de una relación estratégica de largo plazo en materia de seguridad y defensa.
Actualmente, los Estados Unidos mantienen una cooperación activa con las fuerzas de seguridad paraguayas mediante programas de fortalecimiento institucional, donaciones de equipamiento y mecanismos de adquisición con condiciones preferenciales para las Fuerzas Armadas, vínculos que se verán ampliados y formalizados con la entrada en vigencia del SOFA.
El siguiente paso será el tratamiento legislativo del acuerdo. El presidente de la República y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Santiago Peña, anunció que tras el receso por las fiestas de fin de año remitirá el texto al Congreso junto con el proyecto de ley correspondiente para su aprobación. El mandatario señaló que la inversión en defensa y seguridad constituye una prioridad estratégica para su administración y que este acuerdo permitirá avanzar en ese objetivo mediante mecanismos directos de cooperación con los Estados Unidos.
Desde Washington, el secretario de Estado destacó que el SOFA establece un marco claro para las actividades del personal militar y civil estadounidense en Paraguay y abre nuevas oportunidades para profundizar los esfuerzos conjuntos orientados a la seguridad y la estabilidad regional, en un contexto hemisférico marcado por desafíos crecientes en materia de crimen organizado, ciberamenazas y seguridad transnacional.