Familiares en la función pública

Descarados casos de nepotismo y tráfico de influencia en el Congreso Nacional

Los parlamentarios llegan y ubican a gente de su entorno que cuestan millones a los contribuyentes y no aportar mucho porque cada vez estamos peor.
El Congreso se convirtió en una guarida para parientes. Gentileza.

En los últimos días fue bastamente cuestionado que la senadora Noelia Cabrera, ubicara a sus sobrinos Iván Ramiro Giménez Cabrera e Iris Rebeca, Giménez Cabrera como funcionarios del Senado y puntualmente, pero de acuerdo con las averiguaciones que se hicieron no cumplían funciones en el lugar donde cobraban, sino que trabajaban en el estudio jurídico de Milciades Centurión, pareja de Noelia Cabrera.

Sin embargo, pese a la renuncia de los sobrinos de la parlamentaria, este es solo uno de los casos, descarados donde los parlamentarios usas sus influencias para ubicar a sus parientes colgados del Estado y sin pasar por el concurso de méritos. El sueldo de estas personas, sale de los contribuyentes. 

Por ejemplo, Berenice Ayelen Sosa Cabrera, sobrina del presidente del Congreso Basilio Bachi Núñez, tiene un salario de casi G. 10.000.000 como funcionaria de la Cámara de Senadores, ingresó gracias a su tío siendo bachiller.  

Basilio "Bachi" Núñez, presidente del Congreso.

Elida Rios Nuñez, hija del diputado Alejo Rios, es otro claro caso de nepotismo siendo ella ubicada como funcionaria de la Cámara de Diputados, con un sueldo por encima de los G. 8.000.000. 

Camila Lucía Figueredo Díaz, hija del legislador cartista Héctor Bocha Figueredo, es otra nepobaby de la Cámara Baja con un salario por encima de los G. 15.000.000. 

Héctor "Bocha" Figueredo, cartista, con su nepobaby.

Silvana Jazmín Busto Adorno, hija del diputado chaqueño José Domingo Adorno, también aparece como funcionaria con un salario de G. 3.500.000.

Domingo Mino Adorno, diputado colorado exgobernador de Alto Paraguay.

Todos estos casos se da en medio de una importante crisis y un Gobierno ausente en la salud pública, deficiencia en el transporte público, inseguridad, mala calidad de educación y una creciente corrupción.

Noelia Cabrera.