En el contexto de los nuevos incidentes que suscitan al interior de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú, se informó en la tarde de este martes que unos 10 guardiacárceles y 30 mujeres que ingresaron de visita al penal, fueron tomados supuestamente como rehenes por parte de miembros del autodenominado “Clan Rotela”.
Un guardia de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú identificado como José Espínola informó que 10 guardiacárceles y 30 mujeres, que ingresaron de visita, fueron tomados de rehenes por los internos.
“Hay visitas que dejaron sus cédulas que tienen que venir a retirar y no retiraron, no sabemos cómo están, tanto los guardias como las visitas que están adentro. Ellos están exigiendo hablar con el ministro (Ángel Barchini)”, expresó.
El funcionario dijo que en un primer momento los reclusos pidieron hablar con la prensa, luego cambiaron de parecer y exigen la presencia del ministro de Justicia.
“No puedo decir si están bien, porque no tenemos visibilidad, tampoco contacto”, agregó.
Al ser consultado en que sector estarían estas personas respondió que el penal es grande y podrían estar en el Pabellón Libertad, en Mixta Baja, o hacia el sector de Siquiatría.
Una fuerte tensión inició en la tarde de este martes en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú luego de que reclusos pidieran la presencia de la prensa, para informar que el suboficial de la Policía Nacional Oliver Lezcano no fue descuartizado por el Clan Rotela como informó días atrás el ministro de Justicia.
Los propios internos divulgaron un video del uniformado, quien habló desde la clandestinidad y dijo que “está vivo y no fue descuartizado”.
El viceministro de Política Criminal, Rodrigo Nicora, finalmente admitió en la tarde de este martes, en conversación con Radio Chaco Boreal 1330 AM, que el suboficial Oliver Daniel Lezcano se fugó de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú.
“Tenemos otra fuente de información técnica que nos da la pauta e indicios de que esta persona (Oliver Daniel Lezcano) se fugó del penal”, expresó.
Los familiares de los reclusos se encuentran en las afueras del penal y también exigen la presencia del ministro de Justicia, Ángel Barchini.