La imputación fue formulada por los fiscales Nathalia Silva, Yeimy Adle y Giovanni Grisetti, quienes atribuyen a Wiens presunta lesión de confianza y daño a obras construidas en el marco del fallido proyecto de transporte masivo. En el mismo proceso, el Ministerio Público solicitó el sobreseimiento definitivo del exministro Ramón Jiménez Gaona, quien ocupó la cartera durante la administración de Horacio Cartes.
Para Espínola, la diferencia de criterios resulta llamativa y genera sospechas. El legislador afirmó que no es casual que se avance contra un dirigente que actualmente se perfila como precandidato presidencial mientras otro exministro queda fuera del proceso. A su criterio, la Fiscalía actúa alineada con el oficialismo y utiliza causas judiciales como herramienta para incidir en el escenario electoral.
El parlamentario fue más allá y aseguró que existe una utilización deliberada de las instituciones para neutralizar adversarios internos. En su evaluación, el caso de Wiens se suma a otros episodios que, según dijo, evidencian un patrón de persecución política. Mencionó también las situaciones de Miguel Prieto y Kattya González como ejemplos de lo que considera una ofensiva judicial selectiva.
Espínola sostuvo que la imputación se produce en un momento en que Wiens, según encuestas que manejan en su sector, tendría una ventaja considerable frente a otras figuras del oficialismo con miras a las elecciones de 2028. Incluso afirmó que existen versiones sobre movimientos internos para instalar una candidatura alternativa ante el crecimiento del exministro.
El legislador reiteró que, pese al avance del proceso penal, el movimiento Fuerza Republicana mantendrá su estrategia política y presentará candidaturas en todo el país. Aseguró que el espacio no retrocederá y que seguirá respaldando la postulación de Wiens.
La causa del Metrobús vuelve así al centro del debate político, no solo por las responsabilidades administrativas que se investigan, sino por el impacto que el proceso puede tener en la disputa interna del Partido Colorado. Mientras el Ministerio Público avanza con la imputación, desde el sector disidente denuncian que la batalla ya no es solo judicial, sino también electoral.


