¿De liberal a titular de la ANR?: Peña enfrentaría a Velázquez y Cartes se bajaría de puja partidaria
En medio de versiones que comenzaron a circular en espacios radiales y políticos, se instala con fuerza la posibilidad de que Horacio Cartes no busque continuar al frente de la Junta de Gobierno de la Asociación Nacional Republicana, lo que abre paso a un eventual reemplazo dentro del movimiento oficialista.
En ese escenario, el nombre del presidente de la República, Santiago Peña, aparece como la principal carta de Honor Colorado para asumir el desafío de competir por el control partidario. La eventual candidatura del mandatario implicaría un movimiento de alto impacto dentro del oficialismo, no solo por su investidura, sino por el peso político que supondría su ingreso directo a la disputa interna.
Del otro lado, la disidencia colorada se perfila con la figura del exvicepresidente Hugo "Toro" Velázquez, quien ya viene posicionándose como referente del sector contrario al cartismo. Su eventual candidatura consolidaría un escenario de confrontación directa entre las dos principales corrientes del partido, reeditando tensiones que en los últimos años marcaron el pulso de la ANR.
Las versiones surgieron a partir de declaraciones realizadas en un programa radial, donde se deslizó que el propio Cartes habría decidido no insistir con su continuidad en la conducción partidaria. Aunque no existe aún una confirmación oficial, el solo planteamiento de esta posibilidad ya genera repercusiones dentro del ámbito político y alimenta especulaciones sobre la estrategia del oficialismo.
La eventual irrupción de Peña en la contienda interna no solo implicaría un cambio de nombres, sino también una redefinición del liderazgo dentro de Honor Colorado, que hasta ahora tuvo en Cartes a su principal figura. En paralelo, la disidencia ve una oportunidad para disputar el control partidario con un candidato que ya tiene trayectoria y base política consolidada.
En un contexto donde la ANR se encamina a nuevas definiciones internas, el escenario sigue abierto y sujeto a movimientos que pueden modificar el equilibrio de fuerzas. Lo cierto es que, una vez más, la dinámica colorada demuestra su capacidad de sorprender y de reconfigurarse en medio de tensiones, estrategias y disputas de poder.

