La precandidata a la Intendencia, Soledad Núñez, y el senador Rafael Filizzola mantuvieron ayer una reunión con ministros y técnicos del organismo electoral para exponer los datos y proponer medidas que garanticen la transparencia del proceso.
De acuerdo con la información entregada, se detectaron unos 16.070 cambios de domicilio en Asunción, de los cuales más de 2.000 se habrían realizado en un solo día, el 31 de julio. En ese lapso, dos funcionarias procesaron más de 500 inscripciones cada una, con un promedio de más de un traslado por minuto durante ocho horas. También se reportaron más de 500 registros en direcciones inexistentes y casos en que más de un centenar de personas figuraban en una misma vivienda.
El director del Registro Electoral, Benjamín Díaz Valinotti, admitió que los señalamientos serán revisados y explicó que, de los traslados contabilizados, aproximadamente 8.000 corresponden a cambios internos dentro de Asunción, mientras que unos 6.000 provendrían de otros departamentos y 2.000 serían inscripciones automáticas. Reconoció la necesidad de buscar un mecanismo intermedio, ya que el Código Electoral actual limita las posibilidades de verificación y control, por lo que planteó que una reforma legal podría facilitar la depuración mediante tachas y reclamos.
Núñez advirtió que la magnitud de los traslados podría tener un impacto decisivo en los próximos comicios y recalcó que la democracia requiere un padrón limpio y confiable. Filizzola, por su parte, señaló que no se puede afirmar que todos los casos sean irregulares, pero consideró fundamental esclarecer la situación para evitar dudas sobre la legitimidad del voto en la capital.