Condenan a Carlos Viveros por estafa pero no irá a prisión
El episodio que motivó el proceso criminal se originó con la denuncia de su examigo Óscar Amarilla, tras una operación vinculada a la venta de un automóvil Ford Mustang.
Durante el juicio, tanto el Ministerio Público como la querella presentaron pruebas documentales para demostrar la implicancia de Viveros en el fraude. Aunque la fiscalía había solicitado una pena de ocho años de cárcel, los jueces optaron por imponerle dos años de prisión, pero con la medida de suspensión del cumplimiento. Aun así, se determinó que deberá cubrir el daño económico ocasionado, que podría superar los 300 millones de guaraníes.
De este modo, aunque fue sancionado penalmente, Viveros no deberá ingresar a prisión por el momento. Tendrá que acatar una serie de reglas de conducta mientras se concreta la restitución del perjuicio económico.