El documento, firmado por el encargado de despacho William Wilka Matsiri en ausencia del titular de la institución, Eddie Jara, actualmente en Cancún, señala que dicho porcentaje no corresponde con la realidad material ni con las condiciones objetivas de la obra.
En la misiva, la estatal subraya que persisten deficiencias estructurales graves e irreparables que imposibilitan la prosecución del proyecto en los términos contratados. También rechaza de manera tajante el plazo de siete a ocho meses para la culminación, al considerar que carece de sustento técnico y resulta inviable debido a falencias detectadas en auditorías internas y externas.
El escrito recuerda que existe en curso una denuncia penal sobre el caso, en etapa investigativa en sede fiscal, lo que otorga mayor gravedad a la pretensión de avanzar con la obra sin responder a las observaciones planteadas oportunamente. Incluso, se menciona que ya se inició un proceso de rescisión contractual con la empresa adjudicada.
En otro punto, Petropar cuestiona la ausencia de los representantes de la asociación cañicultora en tres reuniones de trabajo previamente convocadas, dos en la Gobernación y una en Asunción, lo que, según la petrolera, representa una pérdida de oportunidades para encauzar la discusión por las vías institucionales.
Finalmente, la estatal exhorta a los cañicultores a asumir con responsabilidad el tratamiento del conflicto, ajustando sus acciones a la realidad técnica, la legalidad vigente y el diálogo transparente con las partes. Mientras tanto, las movilizaciones continúan en las rutas, a la espera de respuestas concretas a sus reclamos.
