Diputados

Colorados sepultan todo debate sobre cambio de hora y apoyan un horario escalonado

La Cámara de Diputados decidió archivar de forma indefinida el proyecto que pretendía restablecer el tradicional sistema de cambio de hora en Paraguay, manteniendo así de manera tácita el horario de verano (GMT-3) como el único vigente en el país.
Sesión de diputados. Gentileza.

La propuesta de modificar esta política quedó suspendida "sine die", es decir, sin una fecha definida para su nuevo tratamiento, lo que representa en la práctica un rechazo.

El pedido para aplazar el análisis del proyecto fue realizado por el diputado Miguel Del Puerto, vocero del movimiento oficialista Honor Colorado, quien argumentó que el tema sigue generando divisiones y que todavía no se cuenta con dictámenes de varias comisiones. A pesar del intento del proyectista, el colorado Édgar Olmedo, de fijar un plazo de 15 días para el tratamiento del proyecto, la mayoría cartista impuso su decisión de postergar indefinidamente.

El proyecto buscaba derogar la Ley N.º 7354/2024, aprobada a inicios de este año, que estableció de forma definitiva el horario de verano como el horario oficial del país, eliminando los cambios estacionales. En el Senado, los principales referentes del oficialismo, encabezados por el presidente del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, ya habían manifestado su firme rechazo a revertir esta decisión.

Durante la sesión, varios legisladores de distintas bancadas expresaron su preocupación por las consecuencias del horario fijo en la vida cotidiana, especialmente en el interior del país. La diputada Rocío Vallejo del Partido Patria Querida advirtió que la falta de luz solar en las primeras horas de la mañana genera problemas concretos, como niños que deben ingresar a clases antes del amanecer, sin un adulto que los acompañe debido al horario laboral del funcionariado público.

El diputado Guillermo Rodríguez, médico y representante del movimiento YoCreo, se mostró autocrítico y pidió reconocer el error cometido con la implementación del horario permanente. Señaló que esta medida puede estar provocando efectos negativos en el sueño y desarrollo de niños y adolescentes, y advirtió que podrían aparecer trastornos de atención, ansiedad o dificultades de socialización a largo plazo, por forzar a los menores a iniciar sus días "por decreto".

Desde el PLRA, el diputado Carlos Pereira Rieve sumó una preocupación en materia de seguridad, especialmente en zonas rurales, donde la entrada temprana a las instituciones educativas expone a los estudiantes a mayor riesgo. Incluso citó informes oficiales del Ministerio del Interior que vinculan el incremento de hechos delictivos con la falta de luz natural en horarios escolares.

Pastor Vera Bejarano, también liberal, instó a dejar de dilatar el tema y a tomar una decisión clara, mientras que desde la disidencia colorada, el diputado Mauricio Espínola recordó que la problemática afecta también a la capital y el área metropolitana. Explicó que, con el estado actual del transporte público, muchas personas deben comenzar su jornada de madrugada, bajo la oscuridad y en condiciones adversas, lo que profundiza la desigualdad. Espínola cuestionó la falta de empatía del oficialismo y pidió a la Cámara de Diputados mostrarle al Senado cómo se legisla con sensibilidad social.

Pese a los argumentos técnicos, sociales y sanitarios expuestos, el proyecto quedó congelado por decisión de la mayoría oficialista, consolidando el uso del horario de verano durante todo el año y dejando sin respuesta los reclamos de amplios sectores de la ciudadanía.