Colorados impulsarán hoy cambios exprés en reglas electorales
Las propuestas provienen de legisladores afines al cartismo, que cuentan con mayoría en la Cámara Baja. Aunque las comisiones asesoras sugirieron postergar el análisis y conformar una mesa técnica ante la falta de un debate profundo, los números del bloque oficialista podrían imponerse sin mayores obstáculos.
Uno de los proyectos apunta a modificar artículos específicos del Código Electoral, en especial aquellos relacionados con la Ley de Financiamiento Político. Según explicó el diputado cartista Hugo Meza, los cambios se centran en cuestiones meramente formales, como desdoblar en dos fases el proceso electoral: la primera destinada al reconocimiento de movimientos internos y representantes legales, y la segunda enfocada en la inscripción de candidaturas y su oficialización.
El objetivo declarado es facilitar la obtención del RUC por parte de los movimientos políticos reconocidos, lo cual les permitiría abrir una cuenta bancaria única, tal como exige la normativa sobre financiamiento. De esta manera, se buscaría simplificar los trámites ante la Subsecretaría de Estado de Tributación.
Sin embargo, es el segundo proyecto el que genera mayor inquietud. Este plantea reducir de 180 a 90 días el plazo para la inscripción de candidaturas, un punto duramente criticado por la disidencia colorada y sectores de la oposición. El diputado Mauricio Espínola advirtió sobre un posible avasallamiento del Tribunal Electoral Partidario, ya que la propuesta trasladaría a la Justicia Electoral el control absoluto del cronograma de internas.
Por su parte, el legislador liberal Diosnel Aguilera también expresó su rechazo. Sostuvo que el cambio implicaría otorgar al Tribunal Superior de Justicia Electoral una potestad excesiva al establecer un corte del padrón durante el nuevo plazo propuesto. Además, recordó que su comisión no dictaminó al respecto, y que la complejidad del tema amerita una revisión más técnica y transparente.
A pesar de los cuestionamientos, todo indica que el oficialismo avanzará con estas modificaciones, dejando en evidencia que los cambios en las reglas del juego podrían aprobarse con escaso consenso y a contrarreloj.