Como resultado, el Gobierno pagará una recompensa de 700 millones de guaraníes a la persona que colaboró con datos precisos sobre el paradero de Rubén Darío López, alias "Loro", quien murió durante el operativo.
El coronel Carlos Casco, comandante del Batallón de Inteligencia Militar, explicó que las labores de inteligencia dependen en gran parte del manejo de informantes humanos, cuya cooperación ha sido clave en los últimos golpes contra el grupo armado. Casco confirmó que los datos recibidos fueron corroborados por los equipos militares antes de ejecutar la operación dentro de la reserva, lo que permitió dar con el escondite del grupo insurgente y llevar adelante la acción que terminó con la muerte de uno de sus líderes más peligrosos.
Rubén Darío López, conocido como "Loro", era considerado una figura clave dentro del EPP y estaba vinculado a crímenes de alto perfil, como el secuestro del ex vicepresidente de la República, Óscar Denis. Su eliminación del grupo armado representa un duro golpe para la estructura que opera en el norte del país desde hace más de una década.
Además, las autoridades no descartan que Magna Meza, otra de las cabecillas del EPP, haya resultado herida en el mismo enfrentamiento. En caso de que el mismo informante facilite también su localización, la recompensa podría aumentar en 300 millones de guaraníes adicionales, según el perfil de la insurgente.
El coronel Casco destacó que esta estrategia de recompensas ha sido efectiva en múltiples operaciones anteriores. "Cada intervención importante que hemos ejecutado ha tenido detrás una fuente humana y un pago correspondiente", indicó, asegurando que este esquema seguirá vigente como parte del combate a grupos armados que operan en zonas rurales del país.

