La legisladora manifestó que no tendría objeciones a que un presidente acudiera antes a la sede partidaria si ejerciera plenamente la conducción del Gobierno. Sin embargo, aseguró que ese no es el caso de Peña, a quien acusó de carecer de autonomía en la toma de decisiones y de no demostrar la fortaleza política necesaria para conducir el país.
Amarilla afirmó que, al cumplirse el tercer año de administración, la evaluación del Gobierno es ampliamente negativa. A su criterio, la mayoría de las instituciones públicas no alcanzó los resultados esperados y apenas algunos ministerios lograron cumplir parcialmente con sus funciones.
La parlamentaria también cuestionó la falta de avances en la lucha contra la corrupción y sostuvo que no observa una política firme para enfrentar las irregularidades denunciadas dentro del Estado. Según expresó, el Poder Ejecutivo carece de una conducción coordinada y cada integrante del Gabinete actúa con criterios propios o responde a otros centros de poder.
En ese contexto, señaló que varios ministros terminan alineándose políticamente con el presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, antes que con el propio jefe de Estado, situación que, según dijo, debilita la autoridad presidencial.
Finalmente, Amarilla calificó la gestión gubernamental como "mediocre" y consideró que el informe que Santiago Peña presentará ante la dirigencia colorada difícilmente logrará revertir los cuestionamientos que pesan sobre su administración en temas como transparencia, combate a la corrupción y eficiencia de la gestión pública.

