Amarilla criticó la promoción ostentosa que Jara y la diputada Johana Vega hicieron de su vida personal a través de publicaciones en redes sociales, lo cual considera incompatible con la función pública.
Amarilla señaló que, al exhibir viajes en barco, fiestas en locales exclusivos y vestimenta de lujo, ambos exponen su capacidad patrimonial y abren interrogantes sobre la veracidad de sus declaraciones juradas. "Le dije que eran publicaciones innecesarias, que ese tipo de ostentación afecta el prestigio de la empresa, y usted no va a revertir eso con propaganda del combustible. Está jugando con fuego", afirmó. Amarilla recalcó que esas manifestaciones provocan suspicacias sobre posibles inconsistencias en la declaración de bienes tanto de Jara como de Vega.
La senadora añadió que, aunque cada persona puede disponer legalmente de su dinero, una vez se visibiliza, "nos da derecho a todos a opinar". Criticó que en las actuales condiciones del país no es tolerable la exhibición voluntaria de gastos elevados para diversión o lujo. "Si dependiera de mí, lo cambiaría ya de Petropar", manifestó.
Respecto a la trayectoria de Jara, Amarilla recordó que su imagen ya llegaba desgastada desde gestiones anteriores, aludiendo a una puerta giratoria en su carrera pública y privada. Afirmó que, "si fuese el presidente", ya lo habría removido, pues considera que la ciudadanía no tiene confianza en su labor al frente de la empresa estatal.
Fiel a su estilo crítico, la senadora vinculó el comportamiento de Jara con una ventana abierta a irregularidades y urgió a que se evalúen no solo las publicaciones, sino también posibles conexiones ocultas en reubicaciones de funcionarias vinculadas a su gestión. Mientras tanto, el debate sobre transparencia en las empresas públicas permanece en la agenda política, con nuevos focos en el ámbito del manejo de imagen y patrimonio de sus titulares.