El caso de Félix Kanazawa sumó en las últimas horas un elemento que profundiza la incertidumbre sobre su paradero: la detección de movimientos millonarios en su cuenta bancaria posteriores a la fecha en que se reportó su desaparición. Según los primeros datos incorporados al expediente, se registraron múltiples pagos mediante sistema QR en distintos comercios de Ciudad del Este, con montos que oscilaron entre G. 220.000 y G. 17.688.000, todos efectuados el martes 10 de febrero, es decir, un día después de que su entorno comenzara a advertir su ausencia.
La información financiera se convirtió en una de las principales líneas de análisis para los investigadores, debido a que los pagos se habrían realizado sin que existan registros de comunicación directa del titular de la cuenta con familiares o allegados. Este contraste entre actividad económica intensa y silencio personal es considerado un dato sensible dentro del proceso, ya que podría indicar la intervención de terceros o el uso indebido de medios electrónicos.
Otro punto que llamó la atención de los intervinientes es un mensaje enviado el lunes 9 a su empleada doméstica, en el que Kanazawa comunicaba que no asistiría a su vivienda alegando encontrarse de viaje en Estados Unidos por un "problema personal". La redacción del texto fue calificada por familiares como inusual, tanto por el tono como por la estructura, lo que encendió sospechas sobre su autenticidad. A ello se suma un hallazgo relevante: su cédula de identidad permanecía en su dormitorio, sin señales de desorden ni indicios de preparación de viaje.
Las imágenes de circuito cerrado también forman parte del rompecabezas. Registros del sábado 7 muestran a Kanazawa saliendo de su domicilio acompañado de un hombre aún no identificado que portaba una mochila. Ambos abordaron la camioneta del desaparecido sin observarse signos de coacción. Sin embargo, más tarde el mismo vehículo fue visto nuevamente en circulación, esta vez conducido únicamente por el acompañante, un detalle que abrió nuevas hipótesis sobre la secuencia de los hechos.
Con estos elementos —movimientos bancarios, mensajes previos, pertenencias intactas y registros audiovisuales— la investigación se encuentra en una etapa de cruce de información clave. Las autoridades buscan determinar si las transacciones fueron realizadas por el propio Kanazawa o por terceros, mientras el caso continúa generando preocupación pública y un creciente interés social por la evolución de los acontecimientos.