Caso Erico Galeano: la "doble vara" y el "blindaje político" con ausencias indefinidas en el Senado
La discusión de la semana en el Senado en torno al permiso concedido al senador colorado Erico Galeano volvió a poner en evidencia una tensión de fondo dentro del Congreso: la percepción de una "doble vara" a la hora de juzgar conductas y tomar decisiones políticas, como así también otorgar permisos de forma indefinida como un "blindaje político".
Ante proyecto
El detonante fue el ante proyecto presentado por el senador liberal Ever Villalba, quien plantea revocar el permiso sin goce de dieta otorgado de forma indefinida a Galeano, condenado a 13 años por vínculos con el narcotráfico. Para Villalba, la medida no solo sería irregular desde el punto de vista constitucional, sino que además debilita la representación y la institucionalidad del Parlamento.
"Va en contra de la Constitución. Solamente en dos situaciones un parlamentario puede pedir permiso. Uno para ser ministro del Ejecutivo y otro para ocupar cargos diplomáticos. El permiso de Erico Galeano es irregular", apuntó Ever Villalba.
Cruce entre senadores
El debate escaló rápidamente durante la sesión extraordinaria el lunes pasado, cuando Villalba protagonizó un fuerte cruce con el senador Juan Carlos "Nano" Galaverna (h). "¿Defendés a un narcotraficante? ¿Te dio un sueldo para defenderlo?", lanzó el legislador liberal y éste lo desafió.
Más allá del episodio puntual, la discusión remite a una cuestión más profunda: si efectivamente se aplican los mismos criterios para todos los legisladores.
"Doble vara"
El concepto de "doble vara" volvió a instalarse con fuerza, en línea con cuestionamientos recientes como los del senador también de la oposición Rubén Velázquez, quien denunció que ciertos casos fueron ignorados durante años como el caso de Javier "Chaqueñito" Vera, mientras otros generan reacciones inmediatas.
En ese contexto, el caso Galeano se convierte en un símbolo de una práctica que, según sectores, erosiona la credibilidad del Congreso.
El trasfondo político también resulta ineludible. Como advirtió Velázquez en otro debate, la reacción institucional muchas veces parece depender más del costo político que de la gravedad de los hechos. La pregunta que sobrevuela el Senado es si las decisiones responden a principios o a conveniencias.
Ausencias sin límites
La posibilidad de que un legislador condenado mantenga su investidura sin ejercer funciones abre interrogantes sobre los límites del reglamento interno frente a la Constitución.
Así, el proyecto de Villalba no solo busca revertir un permiso, sino también forzar una definición: si el Congreso está dispuesto a aplicar reglas claras y uniformes o si continuará operando bajo lógicas selectivas. "Estando de permiso, él (Erico Galeano) tiene ese blindaje y eso es lo que lograron por eso no podemos iniciarle una perdida de investidura", lamentó.
En ese escenario, la posibilidad de ausencias indefinidas no solo plantea un vacío legal, sino también una tensión directa con el principio de representación parlamentaria. La discusión, lejos de cerrarse, deja planteado un desafío mayor para la clase política: recuperar la confianza ciudadana en un escenario donde la percepción de privilegios y protecciones diferenciadas sigue marcando la agenda.
