Cartismo propone una Ley de Prensa
Las recientes críticas del presidente Santiago Peña hacia los medios de comunicación, tras publicaciones que revelaron detalles sobre sus lujosos viajes y una ostentosa mansión en San Bernardino, han generado un intenso debate político en Paraguay. Peña se mostró visiblemente molesto por estas informaciones y afirmó: "A mí no me van a callar; yo no represento a ningún grupo económico, yo represento a todos los paraguayos".
En respuesta a esta situación, el diputado Rodrigo Gamarra, miembro de la comisión "garrote" y figura destacada del cartismo, propuso la creación de una nueva ley de prensa. Según Gamarra, esta normativa buscaría proteger la ética periodística, garantizar la libertad de expresión y diferenciar a los medios "comprometidos con la verdad" de aquellos que, según él, utilizan su influencia para fines políticos o comerciales oscuros. Además, instó al fiscal general Emiliano Rolón a abrir una investigación de oficio sobre las publicaciones que, a su juicio, podrían haber puesto en riesgo la seguridad del mandatario y su familia.
Esta propuesta ha generado críticas y sospechas sobre un posible intento de censura hacia los medios de comunicación. El diputado independiente Raúl Benítez calificó la iniciativa de autoritaria y señaló que recuerda las prácticas del régimen stronista. Benítez expresó: "¿Quién definirá qué es verdad? ¿Aquellos que manipulan las instituciones y persiguen a opositores? ¡No volveremos a la dictadura!".
El debate ha polarizado aún más el escenario político del país, avivando las tensiones entre quienes ven esta iniciativa como una herramienta de control y quienes la defienden como una forma de garantizar la transparencia en el ejercicio periodístico. Las referencias a la dictadura de Alfredo Stroessner han reavivado viejas heridas y han puesto en el centro del debate el delicado equilibrio entre la regulación de los medios y la protección de la libertad de prensa.