La indefinición se produce tras el pedido de permiso presentado por la diputada Rocío Abed, quien hasta ahora ejercía la jefatura del bloque oficialista, y ocurre en medio de denuncias sobre supuestas presiones políticas desde el Ejecutivo.
Pese al clima de tensión previo a la sesión prevista para el 5 de febrero, los legisladores cartistas insisten en que no existe apuro para resolver la sucesión. El presidente de la Cámara Baja, Raúl Latorre, sostuvo que la definición del liderazgo es una cuestión interna de la bancada y que se resolverá mediante diálogo, sin forzar tiempos ni decisiones.
En la misma línea se expresó el diputado José Rodríguez, quien incluso deslizó que la elección del nuevo líder podría postergarse hasta después del receso parlamentario, previsto para inicios de marzo. Esta demora deja al bloque sin una conducción formal en un escenario donde las negociaciones por los votos resultan determinantes.
La falta de una figura visible al frente del cartismo alimentó versiones sobre un rol más activo del vicepresidente de la República, Pedro Alliana, a quien sectores disidentes del Partido Colorado acusan de intervenir directamente para asegurar apoyos al proyecto impulsado por el Ejecutivo. Aunque el vicepresidente tiene como función constitucional servir de nexo entre poderes, algunos legisladores sostienen que su accionar excedería ese marco.
Uno de los más críticos fue el diputado Mauricio Espínola, quien denunció la existencia de presiones y amenazas internas para alinear votos en favor de la reforma. Según afirmó, estas maniobras estarían dirigidas principalmente a sectores oficialistas que suelen inclinar la balanza en votaciones ajustadas.
Desde la presidencia de Diputados, Latorre negó haber recibido cualquier tipo de presión por parte del vicepresidente y evitó profundizar en las acusaciones, limitándose a desmentirlas en lo personal.
Actualmente, el bloque cartista cuenta con 36 diputados, a los que se suman ocho legisladores del sector aliado conocido como ANR B, lo que permite al oficialismo alcanzar 44 votos y superar con holgura la mayoría absoluta requerida en la Cámara.
En cuanto a la sucesión de Abed, el nombre que aparece con mayor fuerza es el del diputado caaguaceño Miguel Del Puerto, actual vicelíder de bancada. Sin embargo, hasta ahora no hubo confirmación oficial. Latorre se limitó a reconocer su desempeño, mientras otros referentes del bloque, como Yamil Esgaib y el propio Rodríguez, expresaron respaldo más explícito a su eventual designación.
La salida temporal de Rocío Abed dejó además abierta otra discusión de fondo: la continuidad del cartismo al frente de la presidencia de la Cámara de Diputados. Aunque el próximo periodo comienza formalmente el 30 de junio, el reglamento habilita a que la elección de autoridades se adelante a marzo, por lo que ese debate también asoma en el horizonte inmediato.
Así, con un liderazgo aún sin resolver y bajo la sombra de internas y denuncias, el oficialismo enfrenta una de las discusiones más sensibles del año legislativo sin una conducción clara en la Cámara Baja.