Cartes buscará reelección como titular de la ANR
El evento, cargado de simbología colorada y discursos con tono electoral, incluyó la inauguración de la Seccional N.º 247 "Telémaco Silvera", la entrega de formularios de afiliación y operativos de asistencia social. Sin embargo, el foco estuvo en los guiños hacia futuros comicios y la reafirmación del liderazgo del movimiento Honor Colorado dentro del Partido Colorado.
Uno de los momentos más llamativos fue cuando tanto Cartes como Alliana lucieron pañoletas rojas con alusiones a un eventual "rekutú" del exmandatario como presidente del Partido Colorado para el periodo 2028-2032. La imagen fue interpretada como una señal directa de que Cartes pretende extender su poder en la ANR, cargo que ocupa desde su victoria en las internas partidarias de 2022 frente al expresidente Mario Abdo Benítez. Esto, a pesar de que sobre él aún pesa la declaración del gobierno estadounidense que lo califica como "significativamente corrupto".
Pedro Alliana, por su parte, asumió un rol de precandidato en su intervención. Con un tono desafiante y sin ocultar su intención de posicionarse políticamente, lanzó críticas directas al intendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, a quien acusó de hipocresía. "Se le cae la careta a esa gente que vive criticándonos. Dicen que son distintos, pero son peores que nosotros", afirmó.
El vicepresidente también tuvo palabras para el jefe comunal de Encarnación, Luis Yd, a quien responsabilizó por el derrumbe de una estructura edilicia en la ciudad, atribuyéndolo a "negligencia de las autoridades locales".
Mientras tanto, los problemas sociales y económicos siguen afectando al país, y la promesa del actual Gobierno de que "vamos a estar mejor" aún no muestra señales claras de cumplirse. Pese a eso, Alliana sostuvo que la única salida en 2028 es, nuevamente, que un colorado esté al mando del Ejecutivo.
La jornada en Guairá mostró que tanto Cartes como Alliana ya están en campaña, pese a que falta más de la mitad del periodo presidencial. El oficialismo colorado acelera sus movimientos, anticipando que la próxima pulseada por el poder se librará, como siempre, dentro y fuera del partido.