El hombre está sindicado como el presunto autor del abuso y asesinato de Felicita Estigarribia, conocida a nivel nacional como "la niña de las mandarinas", cuyo caso conmocionó al país hace más de dos décadas.
El crimen ocurrió el 31 de mayo de 2004. Felicita tenía 11 años y su cuerpo fue hallado sin vida tras haber sido reportada como desaparecida. El hecho causó una profunda indignación social y se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de violencia infantil en Paraguay, tanto por la brutalidad del crimen como por la falta de justicia durante años.
Tras permanecer prófugo durante dos décadas, Florenciano Brítez fue finalmente ubicado y aprehendido por agentes policiales. Su detención podría marcar un punto de inflexión en una causa que quedó impune durante demasiado tiempo. Ahora, se espera que la justicia avance con el proceso para esclarecer de manera definitiva el crimen y otorgar algo de paz a los familiares de la menor.
El caso vuelve a resonar con fuerza en la memoria colectiva del país, y revive el clamor por una justicia que no olvide ni abandone a las víctimas de los crímenes más atroces.