Camilo Pérez declara USD 380 mil para su campaña, abismal ventaja sobre otros candidatos
Las declaraciones juradas presentadas ante la Justicia Electoral revelan una marcada diferencia en los recursos disponibles para la campaña, con el postulante de Honor Colorado, Camilo Pérez López Moreira, encabezando con holgura la lista.
De acuerdo con los documentos oficiales divulgados por el TSJE, Pérez declaró que dispone de G. 2.500 millones para afrontar la interna colorada, monto que proviene íntegramente de sus ahorros. Además, informó que utilizará vehículos pertenecientes a sus empresas para el desarrollo de sus actividades proselitistas y detalló vínculos con varias firmas del sector privado, así como depósitos a plazo fijo en el sistema financiero.
Muy por detrás aparece el senador Arnaldo Samaniego, quien reportó un fondo de campaña de G. 300 millones. Según su declaración, los recursos se distribuyen entre ahorros personales, ingresos salariales y la venta ocasional de bienes. El legislador no consignó empresas vinculadas ni logística específica para su campaña.
En tercer lugar figura el diputado Daniel Centurión, con un total de G. 170.780.000. El informe indica que parte de ese monto corresponde a ahorros propios, mientras que el resto proviene de aportes privados cuyos aportantes no fueron identificados públicamente, al estar protegidos por la normativa vigente. Tampoco declaró vínculos empresariales.
Por el lado de la oposición, la exministra Soledad Núñez reportó la menor disponibilidad económica, con G. 50 millones destinados a su campaña. En su presentación, indicó que los fondos son de origen personal e incluyó detalles sobre inversiones financieras y su vinculación con una consultora. Su candidatura, sin embargo, no enfrentará competencia interna, ya que fue consensuada dentro de su alianza.
Las declaraciones forman parte de los requisitos establecidos por la Ley de Financiamiento Político, que obliga a los aspirantes a transparentar el origen y uso de los recursos destinados a campañas. Tras las internas partidarias previstas para junio, los movimientos deberán rendir cuentas detalladas y los candidatos oficializados volverán a presentar informes de cara a las elecciones municipales de octubre.
El contraste en los montos evidencia no solo diferencias económicas entre los aspirantes, sino también el peso que tendrá el financiamiento en una campaña que ya se anticipa intensa y determinante para el futuro político de la capital.