Buzarquis impulsa un sistema jubilatorio universal y cuestiona privilegios del modelo actual
La iniciativa fue anunciada en paralelo a la postergación del tratamiento de la reforma de la Caja Fiscal en el Senado, hecho que el legislador calificó como un avance en medio de la presión social.
El planteamiento parte de la idea de que el derecho a una jubilación digna no puede estar limitado únicamente a quienes aportaron a determinadas cajas o al sistema del IPS. Según Buzarquis, existen cientos de miles de adultos mayores que quedaron excluidos pese a haber trabajado toda su vida en la informalidad o haber contribuido indirectamente al Estado a través del pago de impuestos. En ese grupo incluyó a amas de casa, trabajadores independientes, pequeños comerciantes y oficios tradicionales que nunca lograron insertarse en un esquema formal de aportes.
El senador sostuvo que el modelo jubilatorio actual reproduce profundas desigualdades y beneficia a sectores reducidos que acceden a haberes elevados tras aportar poco y durante un tiempo limitado. A su criterio, cualquier reforma seria debe basarse en criterios de gradualidad para evitar un impacto social brusco, pero también en proporcionalidad, de modo a corregir distorsiones que hoy castigan a quienes trabajan más, ganan menos y sostienen el sistema con mayores aportes relativos.
En su argumentación, Buzarquis señaló que una transformación estructural del sistema previsional no es viable sin una reforma tributaria de fondo. Insistió en que la sostenibilidad y la justicia social solo pueden alcanzarse si quienes concentran mayores ingresos realizan un mayor aporte, y cuestionó que el debate se concentre únicamente en recortes o ajustes sin abordar el problema de fondo de la inequidad.
El proyecto establece que el nuevo sistema ampliaría derechos sin eliminar los ya existentes. Entre sus ejes centrales se destacan la incorporación progresiva de los sectores hoy excluidos, un aporte explícito del Estado, el uso de fuentes de financiamiento no salariales, como recursos fiscales generales y rentas vinculadas a la energía, y la reducción de la informalidad mediante incentivos previsionales, en lugar de sanciones.
Buzarquis afirmó que la propuesta se apoya en principios constitucionales como la igualdad, la dignidad humana y la protección a la vejez, además de alinearse con estándares internacionales de seguridad social. Desde su perspectiva, el esquema actual penaliza al trabajador honesto que nunca pudo formalizarse, y la iniciativa apunta a corregir una deuda histórica del Estado con ese sector.
El legislador también sostuvo que la informalidad no se combate excluyendo, sino ofreciendo beneficios reales que motiven a más personas a incorporarse al sistema. En ese sentido, aseguró que una base más amplia de aportantes fortalecería la sostenibilidad a largo plazo. Recordó además que el Estado ya recauda de toda la población a través del IVA, por lo que el proyecto busca transparentar y ordenar ese aporte en favor de la protección de la vejez.
La propuesta contempla la creación de la Administración del Sistema Nacional de Jubilación Universal, un ente público con autonomía administrativa y financiera, que estaría vinculado al Ministerio de Economía y Finanzas. Para Buzarquis, este nuevo organismo permitiría una gestión más clara y orientada a la equidad.
Finalmente, el senador extendió sus cuestionamientos a las cajas especiales y a los regímenes de privilegio, al señalar que toda jubilación debe ser proporcional. Planteó la necesidad de revisar también los beneficios de altos cargos, como ministros de la Corte, autoridades del Banco Central y funcionarios de las binacionales, además de consejerías que, según dijo, implican altos costos sin una función clara. Si vamos a hacer algo justo, hagámoslo de verdad para todos, con reglas transparentes, equitativas y sostenibles en el tiempo, concluyó.