En representación de la bancada de Honor Colorado y como titular de la Comisión de Niñez y Adolescencia, la senadora Lizarella Valiente se pronunció sobre el debate generado tras el asesinato de la adolescente María Fernanda Benítez, cuyo presunto autor también sería menor de edad.
Valiente recalcó que tanto la pena de muerte como la cadena perpetua están expresamente prohibidas por la Constitución Nacional. "Les invito a que lean el artículo 4°, donde se establece con total claridad esta prohibición. No se puede hablar de cadena perpetua en nuestro país", afirmó durante una entrevista en el Congreso Nacional.
Además, insistió en que cuando se trata de adolescentes, el enfoque legal no debe centrarse en castigos, sino en procesos de reintegración. Señaló que elevar las penas para menores debe evaluarse desde un punto de vista técnico y jurídico, respetando los tratados internacionales que Paraguay ha firmado y que establecen límites a las medidas de privación de libertad en menores de edad.
"El sistema no se basa en sanciones para adolescentes, sino en procesos de reeducación que les permitan reinsertarse a la sociedad. Esa es la base filosófica de nuestro marco normativo", explicó.
Valiente reconoció que hechos tan graves y conmocionantes como el reciente crimen generan una profunda indignación social, pero advirtió que eso no habilita a legislar al margen de los tratados vigentes.
"Tenemos que asumir la realidad: hoy contamos con un solo centro de reeducación, que es el Centro Esperanza. Eso también debe ser parte del análisis cuando hablamos de políticas públicas para menores en conflicto con la ley", concluyó.