La medida se da en medio de acusaciones cruzadas entre el oficialismo y sectores de la oposición, que ven en el proceso una maniobra con fines políticos.
El presidente del Senado, Basilio "Bachi" Núñez (ANR, Honor Colorado), sostuvo que las irregularidades detectadas por la Contraloría durante la gestión de Miguel Prieto representan solo una fracción de la corrupción que, según él, impera en el municipio esteño. "Hace años vengo denunciando el desfalco en Ciudad del Este. Lo que se descubrió es solo el comienzo. En 90 días van a ver cosas mucho más graves", aseguró, en tono desafiante, invitando incluso a los ciudadanos a "preparar pororó" para presenciar lo que calificó como un escándalo en desarrollo.
Por el contrario, desde el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), el senador Enrique Salyn Buzarquis denunció que el proceso responde a un plan del oficialismo para deshacerse de figuras políticas incómodas, como Prieto. "No pudieron derrotarlo en las urnas, así que buscan sacarlo por la fuerza. Esto es un montaje, una puesta en escena con un objetivo político muy claro", advirtió.
El legislador liberal también sugirió que la medida forma parte de un doble movimiento político, al considerar que busca tanto desplazar al actual intendente esteño como apartar del camino a Óscar "Nenecho" Rodríguez, jefe comunal de Asunción, cuya administración también está bajo intervención. Según Buzarquis, estas acciones podrían tener consecuencias imprevistas para el oficialismo: "Están cometiendo un error estratégico. Le están dando a Prieto el papel de víctima y lo están catapultando como potencial candidato presidencial".
Criticó duramente la falta de independencia de los interventores designados por el Ejecutivo, considerando que el proceso ya está resuelto de antemano. "No hay objetividad. Desde el primer momento ya sabían cuál iba a ser el informe, ya tenían lista la destitución. Esto no tiene nada de técnico, es un movimiento netamente político", sentenció.
En medio de estas posiciones irreconciliables, la intervención de la Municipalidad de Ciudad del Este arranca con un fuerte tinte partidario, dejando entrever que los próximos meses estarán marcados por una aguda polarización y una creciente tensión entre las fuerzas políticas.