Autoridades participarán en polémico foro de ONG extranjera de "derecha"
La presencia de ambas autoridades en un espacio impulsado por figuras de la derecha radical europea es interpretada como una muestra de alineamiento ideológico que incomoda incluso a referentes del coloradismo tradicional.
El foro, promovido por el partido español VOX, ha sido duramente cuestionado por el senador Rafael Filizzola, del Partido Democrático Progresista (PDP), quien calificó de "temeraria" la decisión del Ejecutivo de respaldar un encuentro que, según él, promueve una narrativa excluyente, autoritaria y contraria a los valores democráticos. Filizzola advirtió que esta participación pone en riesgo la reputación del país en la escena internacional y lo acerca a sectores conocidos por discursos que atacan a mujeres, minorías y migrantes.
Desde la disidencia colorada, el diputado Roberto González también se mostró contrario a la iniciativa. Para él, la presencia del Ejecutivo en ese espacio representa un desvío preocupante respecto a los fundamentos históricos del Partido Colorado. González, cuyo nombre figura entre los posibles acompañantes de Arnoldo Wiens en una futura fórmula presidencial, recordó que el partido tiene raíces sociales y que coquetear con corrientes extremistas sería repetir errores del pasado.
Otra voz crítica fue la de la senadora Esperanza Martínez, del bloque de Participación Ciudadana, quien se refirió al Foro Madrid como una "reunión de fanáticos y negacionistas", cuestionando duramente que el gobierno respalde eventos de tinte ideológico mientras la ciudadanía enfrenta problemas reales como la inseguridad y la pobreza. Martínez además repudió el involucramiento de instituciones públicas, como la Secretaría Nacional de Turismo, en la promoción de un evento financiado —según denunció— por organizaciones ultraconservadoras extranjeras.
Entre los oradores confirmados figuran además figuras del oficialismo consideradas de línea dura, como el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, y la senadora Lizarella Valiente, lo que acentúa aún más la señal de respaldo institucional al encuentro.
La controversia vuelve a poner en debate los posicionamientos internacionales del gobierno de Peña, que ya había sido cuestionado en otras ocasiones por su cercanía con referentes conservadores a nivel global. Mientras tanto, distintos sectores políticos exigen que la administración nacional priorice la agenda social antes que las alianzas ideológicas.